jueves, 23 de enero de 2014

Realidades de la Nueva Creación 17 - El Espíritu Santo en Nosotros

El Espíritu Santo en Nosotros

2 Corintios 6:14-18
14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 
15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 
16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos,  Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. 
17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,  
18 Y seré para vosotros por Padre, vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

Dios ya no habita en templos hechos de manos humanas, Dios habita ahora dentro de personas, los creyentes somos ahora el templo de Dios, y Dios habita en nosotros.

Juan 7:37-39
37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 
38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 
39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Jesús a través de su obra redentora permitió que el Espíritu Santo llegase a vivir en nuestras vidas.

Hechos 10:38
38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Jesús mismo durante su ministerio fue ejemplo de un creyente caminando bajo la unción y poder del Espíritu Santo.

Lucas 3:21-22, 4:14
21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 
22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.
14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 

Jesús no empezó su ministerio hasta ser lleno del Espíritu Santo.

Juan 14:12,15-18
12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.
15 Si me amáis, guardad mis mandamientos. 
16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 
17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.  
18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

Jesús dijo que nosotros haríamos incluso mayores obras que las que él hizo, pero que no las haríamos solos sino que el consolador, el Espíritu Santo a estar en nosotros.

Juan 14:26
26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

El Espíritu Santo que vive en nosotros nos enseña todas las cosas y nos hace recordar las cosas que Jesús nos dice.

¿Cuándo es que Jesús nos habla? Cuando pasamos tiempo en la Palabra de Dios y la depositamos en nuestro Espíritu. En ese momento le damos materia prima al Espíritu Santo para que pueda hablarnos.

Juan 15:26
26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

El consolador es enviado por el Padre y por Jesús para estar con nosotros, es él Espíritu Santo, quien viene para dar testimonio de Jesús.

Hechos 5:1-10
1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, 
2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. 
3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? 
4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. 
5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. 
6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.  
7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. 
8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. 
9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. 
10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

En la historia de Ananías y Safira vemos que Pedro les dice que al mentir al Espíritu Santo, le estaban mintiendo a Dios. Es decir, que el Espíritu Santo es Dios.

Al contrario de lo que los testigos de Jehová dicen, el Espíritu Santo es Dios mismo.

Juan 3:1-7
1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 
2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 
3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 
4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

El día que nacimos de nuevo, nacimos del Espíritu de Dios; no fue un volver a nacer como dentro del vientre de nuestra madre, o la reencarnación que piensan las religiones orientales; el nuevo nacimiento es el renacimiento del Espíritu Santo por la obra interior del Espíritu  Santo.

1 Corintios 3:16-17
16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 
17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 

Ese día nos convertimos en el templo del Dios viviente y el Espíritu Santo vino a morar en nosotros.

1 Pedro 2:4-5
4 Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 
5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Ahora somos casas espirituales que deben ofrecer sacrificios espirituales a Dios.

1 Juan 4:4
4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

No tenemos que temer ningún ataque del diablo porque el mayor, el Espíritu Santo está morando en nuestro interior.

Romanos 8:9-11
9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. 
10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. 
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

Debemos tomar ventaja del mayor que mora en nosotros, apropiarnos de los beneficios que tenemos por su morada en nosotros, y dejar que actúe en nuestras vidas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario