domingo, 21 de mayo de 2017

26 Días de Fe (Lecciones del 11 al 20)



Como saben los seguidores de mis blogs hace 20 días empecé un evento llamado 26 días de Fe, en los cuales coloco diariamente una enseñanza de Fe.

El libro que estoy usando es Nuevos Umbrales de Fe, de Kenneth E. Hagin, aquí les dejo los enlaces para que vayan a las lecciones del 11 al 20:


26 Días de Fe – Día 11

26 Días de Fe – Día 12

26 Días de Fe – Día 13

26 Días de Fe – Día 14

26 Días de Fe – Día 15

26 Días de Fe – Día 16

26 Días de Fe – Día 17

26 Días de Fe – Día 18

26 Días de Fe – Día 19

26 Días de Fe – Día 20


Siguiendo este enlace mira las 10 primeras clases:


Diez Primeros Días de Fe (10 Lecciones de Fe)

FUE POR MÍ, FUE POR MÍ

FUE POR MÍ, FUE POR MÍ


Esta es una imagen del látigo, conocido como flagrum, con el que salvajemente flagelaron a Jesús, cada tira tenia hierro y hueso, para de ese modo causar más daño.
Los 39 latigazos que le dio ese bruto centurión romano, dejaron su cuerpo convertido en una gran llaga, traspasando su piel, rasgando sus músculos, destrozándolo por fuera y dentro. 


Pensar que soportó ese sufrimiento por mí, para que yo fuese sanado.


Sería un insulto el tan solo pensar que Dios tiene un propósito con mi enfermedad, que es un castigo de Dios, que Dios quiere enseñarme algo, que estoy sufriendo por mi familia, que es para la gloria de Dios y un largo etc., cuando Jesús ya sufrió por mí.
Pensar que fue por mí, fue por mí
Lo único que puedo hacer es agradecerle y declarar: "Gracias Jesús, tomaste mis enfermedades y sufriste mis dolores, por tu llaga he sido curado."

Isaías 52:13-15 (RVR1960)
13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.
14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,
15 así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

Isaías 53:3-5 (RVR1960)
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Esta es una imagen del látigo con el que salvajemente flagelaron a Jesús, cada tira tenia hierro y hueso, para de ese modo causar más daño.
Los 39 latigazos que le dio ese bruto centurión romano, dejaron su cuerpo convertido en una gran llaga, traspasando su piel, rasgando sus músculos, destrozándolo por fuera y dentro
Pensar que soportó ese sufrimiento por mí, para que yo fuese sanado.


Sería un insulto el tan solo pensar que Dios tiene un propósito con mi enfermedad, que es un castigo de Dios, que Dios quiere enseñarme algo, que estoy sufriendo por mi familia, que es para la gloria de Dios y un largo etc., cuando Jesús ya sufrió por mí.
Pensar que fue por mí, fue por mí
Lo único que puedo hacer es agradecerle y declarar: "Gracias Jesús, tomaste mis enfermedades y sufriste mis dolores, por su llaga he sido curado."
Isaías 52:13-15 (RVR1960)
13 He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto.
14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,
15 así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

Isaías 53:3-5 (RVR1960)
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

viernes, 19 de mayo de 2017

(VIDEO) Entendiendo la Justificación


La justificación es uno de los temas más importantes de la Biblia, pues nos habla de la posición que recibimos por medio de la obra de Cristo en la cruz.

A través de ella Dios nos declaró inocentes y nos hizo justos, no por medio de nuestras buenas acciones, ni por medio del cumplimiento de los 10 mandamientos, sino por la obra de Jesús.

En 2 Corintios 5: 21 dice: "Al que no conoció pecado (Jesús), por nosotros lo hizo pecado para que seamos justicia de Dios en Él,"

Te invito a ver este corto video de enseñanza donde comparto de la justificación.

 

domingo, 7 de mayo de 2017

(Lecciones 1-10) Curso Avanzado de la Biblia – E. W. Kenyon

(Lecciones 1-10) Curso Avanzado de la Biblia – E. W. Kenyon

kenyon 2
E W Kenyon fue un gran maestro de la Biblia, fue pastor bautista y abrió varias Escuelas Bíblicas. Su influencia fue tal es que es considerado el padre de la doctrina de las Asambleas de Dios.
Recientemente empecé a traducir su libro Advanced Bible Course (Curso Avanzado de la Biblia) y empece a publicar las clases en mi blog La Palabra de Fe.
Este estudio es espectacular como para darlo en una escuela dominical, grupo de estudios o grupo celular, ya que no solo viene la clase sino una serie de preguntas que pueden ser discutidas al final.
Aquí te dejo los enlaces de las 10 primeras clases:
  1. LA INTEGRIDAD DE LA PALABRA
  2. LA PALABRA PREVALENTE
  3. ACTUANDO LA PALABRA
  4. LO QUE LA IGLESIA HA FALLADO EN VER
  5. LA PALABRA VIVIENDO EN NOSOTROS
  6. LA REALIDAD DE LA REDENCIÓN
  7. NUESTRO SÓLIDO FRENTE
  8. LA LEY DE LA PROSPERIDAD
  9. LA MENTE DIRIGIDA POR LOS SENTIDOS
  10. LA VICTORIA TRIPLE DE JESÚS SOBRE SATANÁS

sábado, 6 de mayo de 2017

¿Por qué haces las cosas?


Hace algunos años después del culto entré a la oficina pastoral, viendo si podía ayudar en algo; y mi Pastor me hizo una pregunta que hasta ahora resuena en mis oídos: "¿Por qué haces las cosas?"

Yo le respondí sin dudar: "Porque soy cristiano."

Hasta ese momento no pensaba que el cristiano común tuviese una motivación oculta para hacer las cosas; no soy ingenuo, sabía que algunos si para posicionarse en la iglesia, pero no era algo común.

Pero no veía el hecho que algunos cristianos tratasen de hacer "obras meritorias" para alcanzar el favor de Dios y alcanzar su respuesta. ¡Y menos aún en los círculos de fe!

Pero el hecho es que muchos creyentes hacen estas "obras meritorias" para poder calificar y posicionarse ante Dios para alcanzar sus bendiciones.

Parece que se hubieran olvidado que es en Cristo en el que ya hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual (Efesios 1:3). 

Si es en Cristo no es en nosotros mismos, es por lo que ganó por nosotros al tomar nuestro lugar en esa cruz.

Él se hizo pecado para hacernos justos (2 Corintios 5:21), se hizo enfermedad para sanarnos (Isaías 53:4-5), se hizo pobre para que fuésemos enriquecidos (2 Corintios 8:9).

El fue nuestro sustituto perfecto, quien en esa cruz tomó nuestro lugar para que nosotros no debamos hacerlo.

Pero aún así, a pesar de tener tal sustituto, hay creyentes que quieren darle una "ayudita" por medios de sus "obras meritorias" para que Dios les de las cosas que ya les ha concedido en Cristo.

En Efesios 2:8-10 dice: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas."

Ninguna obra meritoria nos calificó ni posicionó ante Dios para recibir la salvación, fue un acto de pura gracia de Dios que recibimos por medio de la fe. 

Pero hay algo más, de ahí en adelante, Dios preparó buenas obras para que andemos en ellas; entonces no depende de ti, depende de Dios, tú solo sigues el plan que Dios tiene para tí.

En Colosenses 2:6 dice: "Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él."

La pregunta es ahora: ¿Cómo lo recibiste?

Ciertamente no lo recibiste por tus obras meritorias, ni por tus buenas acciones que te calificaron y posicionaron ante Dios. Fue por la fe en la gracia de Dios que se mostró al morir Cristo en nuestro lugar en esa cruz.

Entonces, nuestro caminar no debe ser basado en hacerlo por ganar algo de Dios sino por fe en Su gracia; poder decir como Pablo, "por la gracia de Dios yo soy lo que soy" (1 Corintios 15:10).

No hacemos las cosas para alcanzar las cosas que Dios ya nos dio por Su gracia, ya son nuestras por más obras que hagamos. Debemos hacer las cosas porque somos de Cristo, por fe en Su gracia.

lunes, 1 de mayo de 2017

¿FUE PABLO EL VERDADERO SUCESOR DE JUDAS?

¿FUE PABLO EL VERDADERO SUCESOR DE JUDAS?

Aquí nos encontramos con un tema en el que muchos creyentes sinceros se han equivocado, incluso Kenyon, por no entender bien que hay distintas clases de apóstoles.
Vayamos a Hechos para ver la sucesión de Judas:
Hechos 1:15-26
15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
16 Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús,
17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio.
18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron.
19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre.
20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. 
21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.
23 Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
24 Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido,
25 para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar.
26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

La argumentación principal para rechazar la elección de Matías fue que los apóstoles echaron suertes para elegirlo, y que debieron esperar el elegido por Dios que era Pablo.
El asunto es si el método de suertes fue usado antes por Israel, y bajo que circunstancias para ver su validez.
En Números 33:51-54 Dios le dice a Israel que echen suertes acerca de la heredad que debían ocupar en Canaán.
En 1 Samuel 14:42 vemos como el Rey Saúl pregunto a Dios y echó suertes y Dios le respondió.
En 1 Crónicas 24 (todo el capítulo) vemos como el Rey David y el Sumo Sacerdote Sadoc echaron suertes para distribuir los turnos de los sacerdotes.
Entonces, el método de echar suertes antes de Pentecostés era un método válido.
Otro punto a tomar en cuenta es que no comprenden que hay varias clases de apóstoles, es más en la Biblia se nombran por lo menos 25 por nombre, y esta elección fue especial, para elegir un Apóstol del Cordero.
Veamos los requisitos para tomar el lugar de Judas:
"Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección."
Es evidente que Pablo no cumplía esos requisitos, no estuvo con ellos todo el tiempo, no estuvo cuando Jesús fue bautizado por Juan, ni estuvo con ellos hasta que Jesús ascendió al cielo. En especial no fue un testigo de la resurrección.
Y notemos que un apóstol es alguien que es enviado, y el mensaje con e que fueron enviados era que fueron testigos de la resurrección de Cristo.
Y hablando de Pablo, Jesús no se le apareció sino hasta Hechos 9, unos 10 años después de la resurrección.
Lo tercero que es obvio es que no hay ningún versículo del Nuevo Testamento que diga que la elección de Matías fue un error.
Dejemos tranquilo a Matías como el doceavo Apóstol del Cordero, y dejemos a Pablo tranquilo como el Apóstol de los Gentiles.

Y finalmente, recordar que desde la venida del Espíritu Santo ya no es un método válido.

domingo, 30 de abril de 2017

Yo te ordeno que pidas

Kenneth Wuest fue un ministro de la Palabra y erudito de los idiomas bíblicos (griego y hebreo).

Aquí nos dice algo impactante, según las palabras griegas, Jesús nos ordenó que pidamos y de ese modo veríamos la fidelidad y capacidad de Dios para responder nuestra oración.


"Te ordeno que pidas" - Wuest

Estudios de la Palabra de Wuest - K. S. Wuest

"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." Juan 15: 7

La palabra, "pedid", están en el estado de modo imperativo, lo cual la convierte en un mandamiento, y deben tomarse en el sentido de "Yo te ordeno que pidas".

"Permanecer" implica estar en comunión con el Señor, "nada entre yo y mi Salvador", y dependencia de Él. Para aquellos que así permanecen, Dios emite el mandato de gracia, "pidan lo que desean". Es más que un mandamiento. Es un desafío. Es como si Dios dijera: "Tú cumples las condiciones, y yo te reto que pidas, y entonces verás cuán fiel y capaz soy de responder a tu oración".

La palabra "deseo" implica un deseo que procede, no de la reflexión deliberada, sino de la inclinación. Este es un mandamiento y una promesa perfectamente seguros, porque cuando vivimos en estrecha comunión con Jesús, nuestros deseos y nuestras inclinaciones son sus deseos y sus inclinaciones. La palabra "pedir" está en la voz media que habla del sujeto del verbo actuando en su propio interés. Por lo tanto, traducimos, "pedid vosotros mismos". Pero como vivimos en las comunión íntima con Jesús, esas cosas que pedimos, no pedimos con el propósito de satisfacer un deseo egoísta, sino con el propósito de glorificarlo. Las oraciones de ese tipo son contestadas.

La palabra "hecho" no es de la palabra griega que significa hacer algo en el sentido de hacer algo. Eso implicaría tomar algo en existencia y conformarlo para satisfacer nuestras necesidades. La palabra viene de la palabra griega que significa "llegar a ser, llegar a existir". Dios, si es necesario, traerá a la existencia lo que pedimos. La palabra "pedir" está en el tiempo aoristo que cuando se usa en un comando significa "haz lo que se te manda". Así pues, mientras permanecemos en Jesús, se nos ordena no vacilar, sino pedir de inmediato.

La traducción dice:

"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, os mando que pidáis de una vez y para vosotros lo que deseáis, y será vuestro".

Mi nota personal agregada - La Escritura continúa diciendo en el versículo ocho, "En esto mi Padre es glorificado, esto es, que llevéis mucho fruto. Así seréis vosotros mis discípulos. "

"Nos guste o no, preguntar es la regla del reino" Charles Spurgeon

sábado, 29 de abril de 2017

SÉ QUE ME QUEDARÉ

SÉ QUE ME QUEDARÉ


El Apóstol Pablo se encontraba en un momento de suma dificultad, había pasado muchas persecuciones y ahora estaba en la prisión bajo el reinado de Nerón.
Lo más fácil era rendirse ante tanto sufrimiento e ir al cielo, que era muchísimo mejor, pero miren lo que escribe:
Filipenses 1:21-26
21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
22 Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.
23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor;
24 pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
25 Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe,
26 para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.

Pablo decidió vivir, sabía que esa prisión era algo pasajero, y que un día iba a salir de ella (la historia nos dice que salió y continuó viajando), y que continuaría siendo de bendición para la iglesia.
Habían iglesias que visitar, lugares nunca alcanzados donde ir, epístolas que escribir, tanta gente que alcanzar, su ministerio aún no había terminado así que no se rendiría.
Como creyentes a veces pasamos situaciones que pensamos que mejor sería terminar todo e irnos al cielo, esa es la solución más fácil, pero aún hay mucho que hacer, tu servicio para el Señor aún no ha terminado.
Quizás estés pasando un situación imposible, una enfermedad que los doctores te dicen no hay nada que hacer, un gran problema en el hogar, una deuda imposible de pagar, el rechazo de la gente, que se yo Y tu piensas "mejor terminar todo e irme al cielo que es muchísimo mejor."
Pero, aún no has terminado, hay mucho por hacer; Dios ya te dio la victoria, Él te lleva de triunfo en triunfo en Cristo. Tus imposibilidades son posibilidades para Dios, porque para él que está con Dios nada le es imposible, y tú estás con Dios.
Así que levántate y no te rindas, párate firme y enfrenta el problema, recuerda que ya tienes la victoria porque Cristo ya venció por ti.
Aún no es tiempo que vayas al cielo, aún tienes mucho que hacer.

miércoles, 26 de abril de 2017

LA NUEVA CRIATURA


LA NUEVA CRIATURA


Hace varios años me encontré con un compañero del colegio, el empezó a decirme, te acuerdas de esto que hiciste en el colegio, yo le dije no, pero recuerda me decía y yo le decía, no me acuerdo. Después de un rato de insistencia le dije: "Ese Ricardo que conociste se murió, soy una nueva criatura en Cristo.

Muchos cristianos les gusta quedarse en el pasado, recordando las cosas malas que hicieron y los errores que cometieron, pero la verdad ese viejo tú ya murió; en Cristo eres una nueva persona.

Deja de atormentarte con esos recuerdos, desvístete de esa vieja persona y vístete del nuevo tú, empieza a caminar en la realidad que eres una nueva criatura en Cristo.

2 Corintios 5:17
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 

Efesios 4:20-22
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad

Colosenses 3:9-10
...habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno

lunes, 24 de abril de 2017

Lo que enseñaron predicadores clásicos acerca de la fe y los sentidos físicos en la sanidad divina


Cuando hablamos de fe y sanidad divina nos encontramos con la disyuntiva de en quien confiar, en la Palabra de Dios o en lo que dicen nuestros sentidos físicos cuando estamos enfermos.

Veamos lo que dijeron A. B. Simpson, Andrew Murray, Maria Woodworth-Etter, F. F. Bosworth, Carrie Judd Montgomery y E. W. Kenyon:

A. B. Simpson decía que nuestra fe en sí misma no es nada más que simplemente tomar del regalo gratuito de la gracia.

Así que ven y reclama Su promesa; Y habiendo hecho esto, cree según su Palabra que la haz recibido.

Tenga cuidado de no empezar a mirar el resultado o ver los síntomas, o ver si te paras. Debes ignorar todos los síntomas y ver solo a Él allí delante de ti, todopoderoso para sostenerte y salvarte de caer.

Prepárate para las pruebas de fe. No busques siempre la eliminación inmediata de los síntomas. No pienses en ellos. Simplemente ignóralos y sigue adelante, reclamando la realidad detrás de todos los síntomas. Sea el síntoma que sea, debes creer firmemente que detrás de todos los síntomas Dios está elaborando Su propia gran restauración.

Andrew Murray dijo esto en cuanto a la sanidad y los sentidos físicos:

Considerar el cuerpo da lugar a las dudas, mientras que aferrarse a la promesa de Dios y estar ocupado sólo con Él da entrada al camino de la fe, el camino de la sanidad divina, que glorifica a Dios.

Consideremos las palabras de otra ministra de sanidad divina acerca de los sentidos físicos y la sanidad divina, la evangelista Maria Woodworth-Etter.

En la búsqueda de la curación para nuestros cuerpos, somos tan aptos para mirar sensaciones, o síntomas; Y creemos que estamos curados justo en proporción a la cantidad que vemos y sentimos. Cuando en realidad estamos curados cuando creemos. "Las cosas que deseéis, cuando oréis, creed que las recibisteis, y las tendréis".

F. F. Bosworth escribió:

En la medida en que basamos la fe en nuestra mejora, o somos afectados por lo que vemos o sentimos, en lugar de por solo la palabra de Dios, de esa manera mostramos que nuestra fe no es real. Estar ocupado enlo que vemos o sentimos es exactamente revertir la condición que Dios establece para que podamos seguir. "Todo aquel que lo mire vivirá", significa simplemente que todo aquel que, como Abraham, se ocupa de la promesa de Dios de que ya no está afectado por los síntomas, "se recuperará". Significa que la palabra de Dios (no lo que vemos o sentimos) será la base de nuestra fe. Nuestro "mirar hacia la promesa de Dios" debe ser mantenido hasta que seamos sanados.

Carrie Judd Montgomery enseñó sobre la evidencia de los sentidos de esta manera:

En lugar de que tener la evidencia de nuestros sentidos con respecto a un asunto, aceptamos la evidencia de la fe.

Tener fe en Dios es creer en Su Palabra sin mirar probabilidades o posibilidades, como humanamente vistas; Sin considerar las circunstancias naturales; Sin considerar ningún obstáculo aparente en el camino de cumplir Sus promesas ...

Es la fe que no se tambalea ante cualquier complicación de circunstancias adversas.

Nuestra fe en Dios debe ser tan firme que incluso si la evidencia de todos nuestros sentidos niega Su palabra, debemos considerarla como que está engañándonos, y aún así continuaremos sosteniendo Su fidelidad.

Tal fe nunca fracasa en mover, tarde o temprano, la montaña de la dificultad o duda.

Kenyon dijo:

No deberíamos necesitar la evidencia de los sentidos. Descansemos en la Palabra. La fe se aferra a la confesión de la Palabra. El conocimiento del sentido se aferra a la confesión de la evidencia física. Si acepto evidencia física en contra de la Palabra de Dios, anulo la Palabra en lo que a mí respecta.

De estos predicadores del siglo pasado, anteriores al movimiento de fe, podemos encontrar una gran verdad, si hemos creído que hemos sido sanados por la obra de Cristo en la cruz, y no hemos visto aún la manifestación de nuestra sanidad, no debemos considerar lo que dicen nuestros sentidos físicos, lo que vemos o sentimos, sino considerar la Palabra de Dios y la obra que Cristo hizo por nosotros en la cruz.



viernes, 20 de enero de 2017

¿Que nos justifica ante Dios? ¿La fe o la ley?

¿Que nos justifica ante Dios? ¿La fe o la ley?

La pregunta de hoy es que nos justifica delante de Dios, ¿el cumplimiento de la Torah o la fe en Jesucristo?


En estos días varios mesiánicos me sacan el versículo Romanos 2:13 para tratar de justificar sus creencias en cuanto a la ley de Moisés.

Romanos 2:13 
13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 

Lo que me dicen de manera invariable es que los hacedores de la ley son los que serán justificados, y yo les respondo que la Biblia se lee en contexto, no sacando un versículo por ahí y otro por allá sin ver toda la idea de lo que se habla.

Luego les digo que los dos primeros capítulos de Romanos demuestran la imposibilidad del hombre por salvarse mediante el cumplimiento de la ley.

De ahí pasamos al capítulo 3:

Romanos 3:9 
9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 

Pablo dice aquí que ya demostró que tanto judíos como gentiles están en pecado, y esta por empezar el tema de la justificación del hombre.

Antes de continuar definamos brevemente lo que es la justificación:

La justificación es el acto legal por el cual el hombre es declarado inocente y hecho justo.

¿Como es que el hombre es justificado? ¿Por la Torah o por la fe?

Sigamos avanzando por Romanos 3:

Romanos 3:19-20
19  Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 
20  ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. 

Algo que me llama la atención es que todo lo que dice la ley es para los que están bajo la ley.

¿Quienes estaban bajo la ley?

Dios le dio la ley al pueblo de Israel, las leyes y ordenanzas en cuanto al culto y la vida diaria se las dio a ellos.

Pero luego les dice que por las obras de la ley ningún hombre será justificado ante Dios.

Gálatas 3:10 
10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 
11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá;
12 y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.

Gálatas nos da un poco más de luz al respecto, todo el que quiera depender de las obras de la ley para su justificación está bajo maldición.

¿Cuál es la maldición de la ley?

Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 

Esta pasaje viene de la Torah que tanto aman los judaizantes:

Deuteronomio 27:26 
26 Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.

La maldición de la ley se recibía por no cumplir con ella de manera irreprensible, y como es obvio nadie podía cumplirla, así que todos los hombres que intentaban depender de ella caían bajo maldición.

Luego Pablo dice que evidente que la ley no justifica al hombre porque el justo por la fe vivirá.

Este pasaje viene también del Antiguo Testamento de Habacuc 2:4, y se repite en el Nuevo Testamento en Romanos 1:17 y Hebreos 10:38.

Pero volvamos a Romanos 3:

En el versículo 20 dice: ". . . por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado."

Si las obras de la ley no nos justifican, ¿que lo hace?

Rom 3:21-26 
21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 
22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo,para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 
23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 
24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.
25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 
26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. 

Aparte de la ley, Dios ha manifestado su justicia, la cual fue testificada a lo largo del Antiguo Testamento, esta justicia viene por medio de la fe en Jesucristo.

Aquí Pablo nos muestra claramente que la justificación es por medio de la fe en Jesús y que es para todo aquel que cree.

Pero, ¿cómo es esto?

No hay diferencia, tanto judíos que dependían de la ley como gentiles que no tenían ley habían pecado y estaban separados de Dios, pero Dios les dio una salida.

Dios justificó al hombre gratuitamente por Su gracia, mediante la redención, que es la obra completa de Cristo en la cruz.

Jesús fue el Cordero de Dios que quitó el pecado del mundo, a los ojos de Dios en esa cruz fueran satisfechas sus justas demandas y el pecado fue quitado.

¿Cómo es que el hombre recibe esta justificación que Dios le proveyó?

Romanos 3:27-28
27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 
28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 

La justificación no viene por el cumplimiento de la ley, si hay una ley que nos justifica es la de la fe.

La conclusión final de Pablo es que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.