Mostrando entradas con la etiqueta pecado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pecado. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de mayo de 2018

Evangelización Para Discípulos (Andrew Wommack Ministries) Nivel 1 - Clase 11



Nivel 1
LECCIÓN 11

¿QUÉ SUCEDE CUANDO UN CRISTIANO PECA?

Por Don Krow

Hoy quiero que estudiemos el tema: “¿Qué sucede cuando un Cristiano peca?” La Biblia nos dice en 1 Juan 1:8-9: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y para limpiarnos de toda maldad”. Como Cristianos, tarde o temprano flaquearemos y finalmente pecaremos. Lo que nos hace diferentes de lo que éramos antes de la conversión es que ahora tenemos una naturaleza nueva. Nos entristece pecar. No queremos pecar; queremos vivir una vida justa. ¿Pero qué sucede cuando pecamos? ¿Tenemos que volver a ser salvos? ¿Es eso lo que la Biblia enseña? Si así fuera, entonces no tenemos seguridad, y en cierto sentido, estamos peor que el mundo. Por lo menos el mundo no está atormentado por una conciencia de pecado. Para nosotros los creyentes el pecado no debería ser aquello en lo que ponemos nuestra atención. Hebreos 10:2 dice que por medio del sacrificio de Jesucristo, el creyente no debería tener más conciencia de pecado. Dicho de otra manera, el pecado no debe ser aquello en lo que ponemos nuestra atención. Dios debe ser el centro de nuestra atención.

Romanos 4:2 dice: “Porque si Abraham fue justificado [declarado justo] por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios” RVR 1960 (los corchetes son míos). Si la salvación estuviera basada en nuestro mérito, en las cosas que hacemos, entonces podríamos jactarnos. Podríamos decir: “Mira, Señor, verdaderamente aprecio lo que hiciste en la cruz, ¡pero acuérdate de las cosas que yo he hecho!” De manera que por toda la eternidad, vamos a felicitar a Jesucristo y nos vamos a felicitar a nosotros mismos por las cosas que hemos hecho. ¡No! Dios ha diseñado la salvación de tal manera que no habrá jactancia de parte del hombre. Toda la gloria y el elogio será del Señor Jesucristo (Romanos 3:27). El don de la vida eterna en realidad es un regalo, y no se puede ganar (Romanos 6:23).

Romanos 4:2 dice que si Abraham fuera justificado por sus propias acciones, él tendría de qué gloriarse; pero eso no fue lo que sucedió. ¿Cómo dicen las Escrituras que un hombre se salva? ¿Por medio de su propio comportamiento? ¿Por sus propias obras? ¿Por las cosas que hace? ¿Cómo fue Abraham tomado por justo, o declarado justo? ¿Fue por medio de las cosas que hizo o las que no hizo, o fue que él simplemente creyó, confió, y dependió de Dios por medio de la fe? La Biblia dice en Romanos 4:3: “Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia” RVR 1960.

¿Qué es lo que me mantiene en la posición correcta y evita que yo perezca, aunque hay veces que fallo y peco? Es el hecho de que Jesucristo llevó todo mi pecado en la cruz, y que por medio de la fe (no por mis propias obras), soy justificado (hecho justo ante Dios).

Romanos 4:6 dice: “Como también David habla de la bendición que viene sobre el hombre a quien Dios atribuye justicia aparte de las obras”. El David del Antiguo Testamento está diciendo que habrá un día cuando Dios, por medio de un nuevo pacto, imputará justicia, una relación correcta, sin que el hombre trabaje para conseguirla. Luego él dijo en el versículo 7: “BIENAVENTURADOS AQUELLOS CUYAS INIQUIDADES HAN SIDO PERDONADAS, Y CUYOS PECADOS HAN SIDO CUBIERTOS”. Éste es el quid del asunto: “Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado” (Romanos 4:8 RVR 1960). No dice que Él podría no hacerlo, o que algunas veces sí y otras no. Dice: “Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado”. En el griego eso es lo que se llama una negación con énfasis. Significa que Él nunca, nunca, pondrá el pecado en tu cuenta. Ésta es la buena nueva del Nuevo Pacto. Hebreos 10:16 dice: “Pondré mis leyes en sus corazones [en su corazón], y en sus mentes las escribiré [también sobre su mente]” (los corchetes son míos), y parte del convenio es que Dios dice en el versículo 17: “Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones” RVR 1960.

¿Qué es lo que te mantiene en la situación correcta, en justicia y te da una relación correcta con Dios, inclusive cuando pecas y no tienes tiempo para confesarlo? Es tu fe en Jesucristo. Su nombre es Jesús, y Él salva a la gente de su pecado (Mateo 1:21).


PREGUNTAS SOBRE LA LECCIÓN

1. Lea Romanos 4:5. Dios justifica (hace justa) a la gente que es ____________________
 .
2. Lea Romanos 4:2-3. Dios puso algo en la cuenta de Abraham (cuando él creyó) que él no tenía antes. ¿Qué fue eso?
______________________________________________


3. Lea Romanos 4:22-24. Si creemos como Abraham lo hizo, ¿qué es lo que Dios pondrá en nuestra cuenta?
 ______________________________________________

4. Lea Romanos 4:6. Dios pone justicia (una relación correcta) en la cuenta de una persona: 
A. De acuerdo a sus obras.
B. Aparte de sus obras.
C. De acuerdo a lo virtuosa que es.

5. Lea Hebreos 10:14. ¿Por cuánto tiempo son perfectos los creyentes ante Dios?
______________________________________________

6. Lea Romanos 5:17. La justicia se recibe:
A. Ganándola
B. Como un regalo.
C. Por medio de trabajar para obtenerla.

7. ¿Qué significa la palabra “regalo”?
______________________________________________

8. Para confiar que Jesucristo sea tu salvador personal, debes confiar en que Él te va a llevar a:
A. La iglesia.
B. El cielo.
C. Rusia.


VERSÍCULOS RELACIONADOS CON LAS PREGUNTAS

ROMANOS 4:5 – Mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.

ROMANOS 4:2-3 – [2] Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. [3] Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. RVR 1960

ROMANOS 4:22-24 – [22] Por lo cual también su fe LE FUE CONTADA POR JUSTICIA. Justificación para todos los que creen [23] Y no sólo por él fue escrito que le fue contada, [24] sino también por nosotros, a quienes será contada: como los que creen en aquel que levantó de los muertos a Jesús nuestro Señor.

ROMANOS 4:6 – Como también David habla de la bendición que viene sobre el hombre a quien Dios atribuye justicia aparte de las obras.

HEBREOS 10:14 – Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. RVR 1960

ROMANOS 5:17 - Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don [el regalo NTV] de la justicia.



martes, 24 de abril de 2018

Evangelización Para Discípulos (Andrew Wommack Ministries) Nivel 1 - Clase 5




Nivel 1
LECCIÓN 5

LA NATURALEZA DE DIOS

Por Andrew Wommack

Para tener una relación positiva con el Señor, debemos conocer Su naturaleza y Su verdadero carácter. ¿Él está enojado por nuestro pecado, o es un Dios misericordioso que quiere darnos Su vida y Su bendición, independientemente de nuestro comportamiento? Las Escrituras de hecho nos dan dos perspectivas diferentes de Dios, sin que eso signifique que alguna vez Él ha cambiado o que ha hecho algo violando sus normas. Hubo un período de tiempo en el que dicho con la terminología que se usa en la Biblia, Dios “acusó a los hombres por su pecado”.

Esto se puede comparar con la crianza de los hijos. Cuando son muy pequeños, no es posible razonar con ellos, ni explicarles por qué deben comportarse correctamente o por qué no deben ser egoístas ni deben quitarles los juguetes a sus hermanos y hermanas. Se les deben dar reglas, y si las quebrantan, deben ser disciplinados. Las reglas deben hacerse cumplir aunque ellos no tienen conocimiento de Dios ni del diablo, ni de que le están dando lugar al diablo cuando son egoístas. Quizá no entienden los conceptos, pero sí pueden entender que si repiten la acción, serán castigados.

En cierto sentido, eso es lo que el Señor hizo con el Antiguo Testamento. Antes de que la gente naciera de nuevo, no tenía la percepción que nosotros tenemos bajo el Nuevo Pacto, así que Él tuvo que dar leyes y tuvo que apoyar el cumplimiento de las mismas con el castigo, algunas veces incluso con la muerte, para que desistieran del pecado. Como Satanás estaba destruyendo a la gente por medio del pecado, se le tuvieron que poner limitaciones al pecado, y éstas tuvieron que hacerse cumplir. Aunque esto dejó la falsa impresión de que Dios, por nuestro pecado, en realidad no nos amaba, eso no es lo que la Palabra de Dios enseña. Romanos 5:13 dice: “Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley” RVA. “Hasta la ley” significa antes de la época de Moisés cuando Dios dio los Diez Mandamientos y otras leyes ceremoniales que se aplicaban a la nación Judía. Hasta esa época, el pecado estaba en el mundo pero no se estaba imputando. La palabra imputar es un término de contabilidad; por ejemplo, si tú vas a la tienda a comprar algo y dices: “Ponlo en mi cuenta”. Cuando lo ponen en tu cuenta, se registra y se hace un cargo en contra de tu cuenta, y se te imputa la compra. Si dejaran de imputarte la compra, eso significaría que no fue registrada ni se te tomó en cuenta.

Este versículo dice que hasta que llegaron los Diez Mandamientos, a la gente no se le inculpó de pecado. Ésta es una declaración sorprendente. Considera Génesis 3 y 4. La mayoría de la gente tiene el concepto de que cuando Eva y Adán pecaron contra Dios, como Él era santo y el hombre ya era pecador, Él no podía relacionarse con la humanidad pecadora. Piensan que Dios sacó al hombre del huerto para alejarlo de Su presencia porque un Dios santo no podía relacionarse con el hombre malvado. Además piensan que hasta que mejores tu comportamiento por medio de buenas obras, Dios no puede tener ningún tipo de relación contigo. Eso es contrario al mensaje que Jesucristo trajo. Romanos 5:8 dice que Dios mostró Su amor por ti, en que siendo aún pecador, Cristo murió por ti; así que el Nuevo Testamento enseña que Dios mostró Su amor por ti cuando todavía estabas viviendo en pecado, y no esperó hasta que tú mejoraras tu comportamiento. Una de las grandes verdades del Evangelio que cambiará tu vida es que Dios te ama tal y como eres. Él te ama tanto que si recibes Su amor, tú no vas a querer seguir siendo como eres. Tú cambiarás, pero cambiarás a consecuencia del amor de Dios y no con el fin de obtener Su amor.

En Génesis 4 puedes ver que Dios todavía estaba conviviendo con el hombre, y que inclusive continuaba platicando con Eva y Adán aun después de que pecaron. Él platicaba con Caín y Abel, y cuando se presentaron para ofrecerle sacrificios, Dios les contestó con una voz audible. Por su reacción, podemos darnos cuenta de que ellos estaban acostumbrados a escuchar Su voz, y no los asustaba. Cuando Caín mató a su hermano Abel y se convirtió en el primer homicida sobre la tierra, la voz audible de Dios vino del cielo: “¿Dónde está tu hermano Abel?” Caín le mintió a Dios, aparentemente sin sentir remordimiento. Eso solamente puede suceder si la persona está tan acostumbrada a escuchar la voz de Dios que ésta le resulta muy familiar y no le tiene miedo. Todo esto revela que Dios continuaba conviviendo con la humanidad y que no había terminado la amistad, como comúnmente se cree. Dios no le estaba imputando sus pecados al hombre. ¿Significa eso que Él excusó sus pecados o que no tenían nada de malo? No; ésa es la razón por la que finalmente Él dio la ley. Dios tuvo que dar la Ley para regresar al hombre a un estándar correcto. Dios tuvo que mostrarle al hombre que necesita un Salvador y que tiene que llenarse de humildad y recibir el perdón como un regalo.
Lamentablemente, la religión mal entendida ha manipulado y controlado estas cosas para enseñar que la Ley fue dada para que puedas observarla y por ello ganarte el perdón de Dios y su aceptación. 

¡No! El propósito de la Ley del Antiguo Testamento era magnificar tu pecado a tal grado que eso hiciera que te desesperaras porque nunca podrías salvarte a ti mismo y que dijeras: “Dios, si éste es tu estándar de santidad, no puedo con él. Perdóname, ten misericordia de mí”. Toda la naturaleza de Dios siempre ha sido el amor. 


PREGUNTAS ACERCA DE LA LECCIÓN

1. Lea Romanos 5:13. ¿Qué significa la palabra “imputar”?
______________________________________________

2. Lea Romanos 7:7. ¿Cuál era el propósito de la Ley?
______________________________________________

3. Lea Gálatas 3:24. De acuerdo a este versículo, ¿cuál era el propósito de la ley?
______________________________________________

4. Lea Juan 8:1-11. ¿Cómo trató Jesús a la mujer que fue sorprendida en adulterio?
______________________________________________

5. ¿Las palabras y las acciones de Jesucristo reflejaron la verdadera naturaleza de Dios? Ver Juan 3:34
______________________________________________

6. Lea 1 Juan 4:8. De acuerdo a este versículo, ¿cuál es la verdadera naturaleza de Dios?
______________________________________________

7. Lea Romanos 5:6. El amor de Dios vino a nosotros cuando ¿éramos qué?
______________________________________________

8. Lea Romanos 5:8. Dios nos amó ¿cuando éramos qué?
______________________________________________

9. Lea Romanos 5:10. Dios nos amó ¿cuando todavía éramos qué?
______________________________________________

10. Si tú le pidieras a Jesucristo que te perdonara y que fuera tu Salvador y Señor, confiando en el sacrificio de Jesucristo como el pago por tu pecado, ¿Dios te mostraría Su verdadera naturaleza de misericordia y gracia? 
______________________________________________


VERSÍCULOS RELACIONADOS CON LAS PREGUNTAS


ROMANOS 5:13 – Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley. RVA

ROMANOS 7:7 – ¿Qué diremos entonces? ¿Es pecado la ley? ¡De ningún modo! Al contrario, yo no hubiera llegado a conocer el pecado si no hubiera sido por medio de la ley; porque yo no hubiera sabido lo que es la codicia, si la ley no hubiera dicho: NO CODICIARAS.

GÁLATAS 3:24 – De manera que la ley ha venido a ser nuestro ayo para conducirnos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe.

JUAN 8:1-7 – [1] Pero Jesús se fue al Monte de los Olivos. [2] Y al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a El; y sentándose, les enseñaba. [3] Los escribas y los fariseos trajeron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, [4] le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. [5] Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres; ¿tú, pues, qué dices? [6] Decían esto, probándole, para tener de qué acusarle. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra. [7] Pero como insistían en preguntarle, Jesús se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra.

JUAN 8:8-11 – [8] E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. [9] Pero al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio. [10] Enderezándose Jesús, le dijo: Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado? [11] Y ella respondió: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más.

JUAN 3:34 – Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. RVR 1960

1 JUAN 4:8 – El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor.

ROMANOS 5:6 – Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos.

ROMANOS 5:8 – Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

ROMANOS 5:10 – Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.





viernes, 10 de enero de 2014

Realidades de la Nueva Creación 11 - Identificados con Cristo

Identificados Con Cristo



Romanos 5:12
12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

1 Corintios 15:21-22, 45
21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.
22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

Desde el punto de vista de Dios, en el momento que Cristo fue crucificado, muerto, sepultado, resucitado y sentado en los lugares celestiales, nosotros también.

El primer Adán fue la cabeza de una raza de hombres que murió espiritualmente; el postrer Adán es la cabeza de una nueva raza de hombres que nunca antes existió.

Todos los hombres están incluidos en Adán y en todas las cosas en las que participó, pues estamos identificados con él.

La identificación con Cristo es nuestra completa unión con todo lo que él hizo, junto con él pasamos lo que él pasó. La identificación es el aspecto legal de nuestra redención, lo que el Espíritu hace en nosotros es el aspecto vital. La identificación es todo lo que Cristo obtuvo para la nueva criatura.
Doce Aspectos de la Identificación

1. Crucificados con Cristo

Gálatas 2:20
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Ya hemos sido juzgados, condenados, flagelados, desvestidos y crucificados con él.

Romanos 6:6
6 Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Participamos en sus sufrimientos y estamos incluidos en su muerte para ya no estar bajo el primer Adán sino bajo Cristo.

Romanos 6:14
14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Hemos muerto y ya no estamos bajo ley sino bajo la gracia.

2. Él Fue Hecho Pecado

2 Corintios 5:21
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.  

2 Corintios 5:21 (Wuest)
21 Aquel que no conoció pecado de manera experimental, a favor y en vez de nosotros, fue hecho pecado, para que nosotros, podamos convertirnos en la justicia de Dios en Él.

2 Corintios 5:21 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
21 Cristo nunca pecó. Pero Dios lo trató como si hubiera pecado, para declararnos inocentes por medio de Cristo.

2 Corintios 5:21 (Biblia Latinoamericana)
21 Dios hizo cargar con nuestro pecado al que no cometió pecado, para que así nosotros participáramos en él de la justicia y perfección de Dios.

2 Corintios 5:21 (Biblia del Pueblo de Dios)
21 A aquel que no conoció el pecado, Dios lo identificó con el pecado en favor nuestro, a fin de que nosotros seamos justificados por él.

2 Corintios 5:21 (Biblia Castilian)
21 Porque Dios tomó a Cristo, que de sí mismo no conocía el pecado, y le hizo cargar con el nuestro como si fuera suyo; de esta forma, a nosotros, libres ya de toda culpa, Dios nos declara justos.

2 Corintios 5:21 (Versión Torres Amat)
21 El cual por amor de nosotros ha tratado a aquel que no conocía al pecado, como si hubiese sido el pecado mismo, con el fin de que nosotros viniésemos a ser en él justos con la justicia de Dios.

Al ver varias versiones de la Biblia podemos ver la riqueza de la obra de Dios por nosotros por medio de Jesucristo.

A pesar de que Jesús no peco ni conoció por experiencia el pecado; Dios mismo lo idéntico con el pecado a favor de nosotros y en nuestro lugar, al poner sobre Él y cargar nuestro pecado como si fuera suyo.

Todo esto lo hizo con el propósito de librarnos de la pecado para hacernos justos e inocentes, para que en Él participáramos de su justicia y perfección.

Al hacerse pecado Jesús se estaba identificando con los hombres tomando la naturaleza caída para poder tomar nuestro lugar y justificarnos.
.
3. Él Fue Hecho Enfermedad

Isaías 53:3-5
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.  
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

En esa cruz Jesús no solo llevó nuestros pecados sino también nuestra enfermedad. Él se hizo enfermedad por nosotros para que no tengamos que sufrir en enfermedad.

Mateo 8:17
17 Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

No tenemos  que estar llevando lo que Jesús llevó. Jesús llevó nuestras enfermedades; no hay ningún motivo para que las llevemos en nuestro cuerpo.

Una vez le di un ejemplo a mi hijo Ricardo mientras íbamos a la escuela de Sanidad Divina.

Yo le había estado enseñando que Jesús había llevado nuestras enfermedades, así que le dije: “Supongamos que mi Biblia es la enfermedad, yo soy el enfermo y tu eres Jesús, ahora tu toma la Biblia y llévala”; el me quitó la Biblia y se la llevó, así que le dije: “Eso fue lo que hizo Jesús el tomó nuestras enfermedades y se las llevó, ahora él es quien tiene nuestras enfermedades.”

A veces pensamos que tenemos que ir por la vida llevando nuestras enfermedades; pero, la enfermedad ya no es nuestra, Jesús la tomó y se la llevo, así que no vayas detrás de él, queriendo quitarle tu enfermedad para volverla a sufrir.

4. Él Se Hizo Pobre

2 Corintios 8:9
9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

2 Corintios 8:9 (Nueva Biblia de los Hispanos)
9  Porque conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a ustedes se hizo pobre, para que por medio de Su pobreza ustedes llegaran a ser ricos.

2 Corintios 8:9 (Dios Habla Hoy)
Porque ya saben ustedes que nuestro Señor Jesucristo, en su bondad, siendo rico se hizo pobre por causa de ustedes, para que por su pobreza ustedes se hicieran ricos.

Fue en la cruz donde Jesús se hizo pobre por nosotros, cuando fue crucificado no tenía ni siquiera el taparrabo que le pusieron para tapar sus partes íntimas, estaba totalmente desnudo.

Durante su ministerio nunca experimentó hambre ni necesidad, todo lo que necesitaba lo tuvo. Pudo alimentar durante todo su ministerio a sus discípulos, dio de comer a los pobres, no le falto donde dormir a él ni a los suyos. Sin embargo, en esa cruz lo dejó todo, murió sin nada.

Es a través de está pobreza que nosotros somos hechos ricos.

Hebreos 8:6
6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

Es a través de nuestra identificación con Cristo que recibimos las bendiciones del nuevo pacto. Todo lo que somos y lo que tenemos es la consecuencia de la obra de Jesús por nosotros.

En el mundo tendremos aflicción y persecución, pero eso no significa que dejemos de recibir las cosas que nos pertenecen.

La tribulación contra el creyente no es la enfermedad ni la pobreza, la tribulación es un ataque contra el creyente debido a la Palabra que ha recibido.

Marcos 4
16 Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo;
17 pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.

La tribulación o persecución vienen con el propósito de robar la Palabra que fue sembrada en nosotros

Juan 16:33
33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

A pesar de las persecuciones que lleguen contra nosotros tenemos la victoria.

5. Hemos Muerto con Él

Isaías 53:9-12
9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.  
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

En Hebreo dice “en sus muertes”. Para poder identificarse con nosotros Jesús tuvo que morir tanto física como espiritualmente.

2 Timoteo 2:11-13
11 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él;
12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará.
13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.

Para vivir con él también debemos morir con él.

Romanos 6:7
7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

Al morir con Él es que somos justificados del pecado.

1 Pedro 2:24
24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

Jesús se hizo pecado por nosotros para que nosotros podamos vivir.

6. Fuimos  Sepultados con Él

Colosenses 2:12-13
12 Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Romanos 6:4
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.  

El hecho de haber sido sepultados con Cristo significa que nuestro viejo hombre ya fue sepultado y nosotros somos ahora nuevas criaturas.

7. Él Sufrió Todo por Nosotros

Salmo 88:3, 7
3 Porque mi alma está hastiada de males, mi vida cercana al Seol.
7 Sobre mí reposa tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. Selah

Este Salmo nos habla de los sufrimientos que iba a sufrir Cristo por nosotros.

1 Pedro 3:18
18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

Jesús sufrió en la carne para llevarnos a Dios.

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Jesús sufrió los tormentos del infierno, la ira y separación de Dios y debido a eso paralizó a Satanás y le quitó las llaves de la muerte y el hades.

8. Vivificados con Él

Colosenses 2:13
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Efesios 2:5
5 Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).

Nosotros que estábamos muertos hemos recibido la vida eterna juntamente con Jesucristo.

Romanos 6:5
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

Hechos 13:33
33 La cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

1 Pedro 3:18
18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

A través de la resurrección de Jesús es que nosotros somos llevados a Dios,

9. El Fue Hecho Justo

Romanos 3:21-26
21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Somos justos por la obra de Dios en Cristo, y por eso es que tenemos la naturaleza de Dios en nuestras vidas.

Romanos 4:24
24 Sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro,
25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

Jesús fue hecho justo cuando resucito a fin de poder justificarnos.

10. Conquistó a Satanás

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

En su resurrección Jesús conquistó el reino de Satanás y tomó dominio sobre él.

Mateo 28:18
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra

Jesús recibió la autoridad que el diablo tenía sobre la tierra.

Colosenses 2:15
15 Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.  

En la cruz Jesús despojó al diablo y sus huestes de su poder y autoridad.

Hebreos 2:14
Así que,  por cuanto los hijos participaron de carne y sangre,  él también participó de lo mismo,  para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte,  esto es,  al diablo

Este verso es un poco engañoso en la revisión Reina Valera de 1960, nos hace pensar que Satanás fue destruido, pero veamos que dicen otras versiones.

El Nuevo Testamento de Arcas y Fernández dice: “Y como los miembros de una familia participan de una misma carne y sangre, también Jesús comparte carne y sangre con los hombres. Puede así, con su muerte, reducir a la impotencia al señor de la muerte, es decir, al diablo”

Esta versión dice que Satanás fue reducido a la impotencia.

Veamos lo que dice la Biblia Latinoamericana: “Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jesús también experimentó esta misma condición y, al morir, le quitó su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo.

Aquí dice que le quito su poder a Satanás.

La Biblia de las Américas lo describe así: “Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo.”

Aquí vemos que anuló su poder.

La Palabra de Dios Para Todos dice: “Los hijos de una familia son seres de carne y hueso, por eso Jesús se hizo de carne y hueso igual que ellos. Sólo así pudo morir y con su muerte derrotar al diablo, quien tenía el poder de la muerte.”

Entonces, vemos que Jesús no destruyo a Satanás lo que hizo fue quitarle y anular su poder, reduciéndolo a la impotencia.

Romanos 8:37
37  Antes,  en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Nos identificamos con esta victoria en el hecho de que somos más que vencedores, es decir, Jesús ya venció la batalla, ahora nosotros disfrutamos de la victoria.

11. Somos Resucitados con Él

Romanos 6:5
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

El ser plantados juntamente con Jesús en su resurrección, significa que Dios acepto el sacrificio de Jesús en la cruz y que podemos disfrutar de la vida eterna.

Efesios 1:19, 20, 2:1
19 y cuál la extraordinaria grandeza de su poder con respecto a nosotros, los que creemos, según la eficacia del poder de su fuerza
20 que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo,
2:1 Y a vosotros, que estabais muertos por las culpas y pecados.

Nosotros somos también identificados con Cristo en su resurrección.

12. Se Sentó

Hebreos 1:3
3 El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Colosenses 3:1
1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Jesús habiendo acabado su obra en la tierra se sentó a la diestra de Dios; esto significa que ya no le toca a él hacer la obra aquí en la tierra sino a nosotros.

Juan 19:30
30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.  

Su obra ya terminó, el pagó el precio de nuestra redención por tanto hagamos nosotros las obras de Dios en la tierra.

Efesios 2:4-7
4  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
5  aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo(A) (por gracia sois salvos),
6  y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
7  para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Jesús terminó su obra y nosotros estamos sentados con el en el mismo trono de autoridad en que Él está.

Romanos 5:17
17  Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

La Versión Amplificada dice que “reinemos como reyes en vida”; es decir, ya que estamos sentados en el mismo trono de Jesús, reinemos en esta vida como reyes.