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domingo, 2 de marzo de 2014

El Espíritu Santo 9 - Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 4

Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 4

Nombre #16
El Consolador



Juan 14:15-18 (RV60)
15  Si me amáis,  guardad mis mandamientos.
16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre:
17  el Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir,  porque no le ve,  ni le conoce;  pero vosotros le conocéis,  porque mora con vosotros,  y estará en vosotros.
18  No os dejaré huérfanos;  vendré a vosotros.

Juan 14:16 (N-C)
16 Y Yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito, que estará con vosotros para siempre.

Juan 14:16 (AMP)
16 Y yo pediré al Padre y les dará otro Consolador (Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero), para que permanezca para siempre con ustedes.

Aquí Jesús está en la parte final de su ministerio público y les esta dando a sus discípulos sus enseñanzas más íntimas, las cosas más importantes.

Una de las cosas más importantes es que aunque el se iba al cielo para sentarse a la diestra de Dios y empezar su ministerio presente, no los iba a dejar solos sino que les enviaría otro consolador, en griego parakletos, para que esté siempre con ellos, el Espíritu Santo.

Jesús dijo que ellos iban a tener otro consolador como él.

Ellos no se iban a quedar huérfanos, el Espíritu Santo vendría a ellos.

Juan 14:26 (RV60)
26  Mas el Consolador,  el Espíritu Santo,  a quien el Padre enviará en mi nombre,  él os enseñará todas las cosas,  y os recordará todo lo que yo os he dicho.

El Consolador iba a venir del Padre enviado por Jesús.

Juan 15:26 (RV60)
26  Pero cuando venga el Consolador,  a quien yo os enviaré del Padre,  el Espíritu de verdad,  el cual procede del Padre,  él dará testimonio acerca de mí.

El Consolador proviene del Padre y viene con el propósito de dar testimonio de Jesús.

Juan 16:7-11 (RV60)
7  Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya;  porque si no me fuera,  el Consolador no vendría a vosotros;  mas si me fuere,  os lo enviaré.
8  Y cuando él venga,  convencerá al mundo de pecado,  de justicia y de juicio.
9  De pecado,  por cuanto no creen en mí;
10  de justicia,  por cuanto voy al Padre,  y no me veréis más;
11  y de juicio,  por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

Aquí vemos un propósito triple de la venida del consolador: convencer al mundo de pecado, justicia y juicio.

Juan 16:8 (BAD)
8  Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio.

Juan 16:8 (BL95)
8  Cuando venga él, rebatirá al mundo en lo que toca al pecado, al camino de justicia y al juicio.

Juan 16:8 (Castillian)
8  Cuando venga, el mundo se convencerá de su pecado, de mi justicia y del juicio de Dios.

Juan 16:8 (RV1909)
8  Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.

Juan 16:8 (PDT)
8  Cuando él venga, demostrará a la gente del mundo que está equivocada en cuanto al pecado, en cuanto a lo que es aceptable a Dios y en cuanto al juicio.

Cuando recién conocí al Señor se decía mucho de que el Espíritu Santo reargüía al creyente de pecado, pero basta leer bien la Biblia para darse cuenta que esto no es cierto.

La palabra reargüir  significa “demostrar que alguien está equivocado utilizando sus propios argumentos en su contra.”

Otras versiones usan convencer, rebatir, demostrar y otras palabras para mostrar esta acción del Espíritu.

La pregunta es ¿a quién redarguye, convence, rebate y demuestra su equivocación? ¿a quién le demuestra que está equivocado utilizando sus propios argumentos en su contra?

En todas estas versiones dice al mundo, no dice que convenza a los creyentes de su pecado, dice claramente al mundo.

¿Por qué?

Juan 16:9 (BL95)
9 ¿Qué pecado? Que no creyeron en mí.

Juan 16:9 (Castillian)
9 De su pecado, por no haber creído en mí.

Juan 16:9 (DHH)
9 Quién es pecador: el que no cree en mí.

Juan 16:9 (PDT)
9 El Consejero demostrará que el mundo está equivocado en cuanto al pecado, porque no cree en mí.

El consolador convence y le demuestra al mundo en cuanto a su pecado que es el no creer en Jesucristo

Juan 16:10 (Castillian)
10  de mi justicia, porque el Padre la ha establecido, de modo que tengo el camino abierto para ir a él y no me veréis más.

Juan 16:10 (PDT)
10  Él demostrará que el mundo está equivocado en cuanto a mí y que yo soy quien tiene razón. Porque yo voy a estar con el Padre donde ya no me verán.

También convence al mundo de justicia, porque les demuestra que están equivocados en cuanto Jesús y porque él ahora está a la diestra de Dios.

Juan 16:11 (BL95)
11  ¿Qué juicio? El del gobernador de este mundo: ya ha sido condenado.

Juan 16:11 (Septuaginta)
11  Y de juicio, porque el príncipe de este mundo juzgado está.

Juan 16:11 (PDT)
11  También demostrará que el mundo está equivocado en cuanto al juicio, porque el que gobierna este mundo ha sido condenado.

Finalmente vemos que convence al mundo en cuanto al juicio porque el que gobierna al mundo, el príncipe de este mundo, el diablo ya fue juzgado.

Entonces vemos que no es correcta la afirmación de que el Espíritu Santo redarguye al creyente de pecado, su trabajo es otro, el ha venido como nuestro consolador.

Volvamos a ver Juan 14:16 para poder ver varios aspectos del consolador.

Juan 14:16 (AMP)
16 Y yo pediré al Padre y les dará otro Consolador (Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero), para que permanezca para siempre con ustedes.

Juan 14:16 (BL95)
16 Y yo rogaré al Padre y les dará otro Protector que permanecerá siempre con ustedes.

Juan 14:16 (Castillian)
16 Y yo le pediré al Padre que os envíe a alguien que podrá ayudaros y que nunca os abandonará: el Espíritu Santo.

Juan 14:16 (DHH)
16 Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.

Juan 14:16 (PDT)
16 Le pediré al Padre y les dará otro Consejero para que esté siempre con ustedes.

Juan 14:16 (EUNSA)
16 Y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre.

En estos pasajes se le da 9 nombres al Espíritu Santo en su función de Paráclito.

Es llamado: Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero, Protector y Defensor.

Veamos algunos de estos aspectos:

Romanos 8:26-27 (PDT)
26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, cuando no sabemos qué pedirle a Dios, el Espíritu mismo le pide a Dios por nosotros. El Espíritu le habla a Dios a través de gemidos imposibles de expresar con palabras.
27 Pero Dios nos conoce a fondo y entiende lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega a favor de su pueblo santo de acuerdo a la voluntad de Dios.

En este pasaje el Espíritu Santo se presenta como nuestro ayudador, el está viendo en que áreas somos débiles para ayudarnos a vencer.

En segundo lugar se presenta como nuestro intercesor; el intercesor es alguien que toma el lugar de otro; como intercesor el paráclito toma nuestro lugar y presenta nuestro caso.

1 Juan 2:1 (RV60)
1  Hijitos míos,  estas cosas os escribo para que no pequéis;  y si alguno hubiere pecado,  abogado tenemos para con el Padre,  a Jesucristo el justo.

Aquí el término abogado es paráclito.

Recordemos que Jesús iba a enviar a otro paráclito como él; al Espíritu Santo quien se convierte en nuestro abogado.

1 Juan 2:1 (BL95)
1 Hijitos míos, les he escrito esto para que no pequen; pero si uno peca, tenemos un defensor ante el Padre, Jesucristo, el Justo.

Como abogado no solo presenta nuestro caso sino que también nos defiende.

Romanos 8:14 (RV60)
14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios.

El Espíritu Santo como nuestro consejero el nos guía y dirige.

Juan 14:16 (RV60)
16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre.

El hecho que este con nosotros siempre lo convierte en un compañero y amigo, pues es alguien que siempre está a nuestro lado.

Hechos 9:31 (RV60)
31  Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea,  Galilea y Samaria;  y eran edificadas,  andando en el temor del Señor,  y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.

En su aspecto de fortalecedor, el Espíritu Santo fortalece a las iglesias.

1 Corintios 14:3
3  Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,  exhortación y consolación.

Siendo la profecía un mensaje inspirado por el Espíritu Santo en lenguaje conocido por los oyentes, el hecho de que este mensaje traiga consolación, significa que es porque viene de un Consolador, el Espíritu Santo

Juan 15:26 (BL95)
26 Cuando venga el Protector que les enviaré desde el Padre, por ser él el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí.

Finalmente vemos que el Espíritu Santo es nuestro protector.

Luego el Espíritu Santo es nuestro Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero, Protector y Defensor.

martes, 25 de febrero de 2014

El Espíritu Santo 8 - Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 3

Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 3


Nombre #11
El Espíritu de Verdad

Juan 14:17 (RV60)
17 El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

Juan 14:17 (Castillian)
17  Que es el Espíritu que conduce a la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo busca ni lo conoce; pero vosotros sí lo conocéis, porque él está ahora con vosotros, y un día estará en vosotros.

Juan 15;26 (RV60)
26  Pero cuando venga el Consolador,  a quien yo os enviaré del Padre,  el Espíritu de verdad,  el cual procede del Padre,  él dará testimonio acerca de mí.

El Espíritu Santo es llamado el Espíritu de Verdad porque su trabajo es comunicar, impartir y conducir a la verdad a las personas que reciben a Jesús.

Juan 16:13 (RV60)
13  Pero cuando venga el Espíritu de verdad,  él os guiará a toda la verdad;  porque no hablará por su propia cuenta,  sino que hablará todo lo que oyere,  y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Juan 16:13 (BLS)
13  Cuando venga el Espíritu Santo, él les dirá lo que es la verdad y los guiará para que siempre vivan en la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que oiga de Dios el Padre, y les enseñará lo que van a pasar.

Juan 16:13 (JER)
13  Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.

La verdad completa se encuentra en el Espíritu Santo; por eso, cuando somos enseñados por Él, conocemos toda la verdad.


Nombre #12
El Espíritu de Vida

Romanos 8:2 (RV60)
2  Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Romanos 8:2 (BL95)
2  En Cristo Jesús la ley del Espíritu de vida te ha liberado de la ley del pecado y de la muerte.

El Espíritu de Vida ha quitado de nuestras vidas las consecuencias del pecado y de la muerte.

La misma vida de Dios ha sido impartida en nosotros por el Espíritu de Vida; por eso, la muerte, la enfermedad, la pobreza y todas las obras producidas por el pecado y la muerte legalmente ya no nos afectan.


Nombre #13
El Espíritu de Gracia

Hebreos 10:29 (RV60)
29  ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios,  y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado,  e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

Este nombre nos muestra que es el Espíritu Santo quien tiene el trabajo de administrar y aplicar la gracia de Dios.

Es por la obra del Espíritu Santo en nuestros corazones nos capacita para apropiarnos de la plenitud de la gracia en nuestros corazones.


Nombre #14
El Espíritu de Gracia y Oración

Zacarías 12:10 (RV60)
10  Y derramaré sobre la casa de David,  y sobre los moradores de Jerusalén,  espíritu de gracia y de oración;  y mirarán a mí,  a quien traspasaron,  y llorarán como se llora por hijo unigénito,  afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.

Zacarías 12:10 (LBLA)
10  Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén, el Espíritu de gracia y de súplica, y me mirarán a mí, a quien han traspasado. Y se lamentarán por El, como quien se lamenta por un hijo único, y llorarán por El, como se llora por un primogénito.

En este pasaje vemos la operación del Espíritu de Gracia para guiarnos ha hacer la oración de súplica.

Veamos la definición de esta oración de súplica del diccionario Strong’s en español.

H8469
תַּחֲנוּן takjanún; o (fem.)
תַּחֲנוּנָה takjanuá; de 2603; oración ferviente:-misericordia, oración, ruego, súplica.

La oración de súplica es una oración intensa y ferviente que se hace por otra persona.

Judas 1:20 (RV60)
20  Pero vosotros,  amados,  edificándoos sobre vuestra santísima fe,  orando en el Espíritu Santo.

Judas 1:20 (BLS)
20  Pero ustedes, queridos hermanos, sigan confiando siempre en Dios. Esa confianza es muy especial. Cuando oren, dejen que el Espíritu Santo les diga lo que deben decir.

Judas 1:20 (PDT)
20  Pero ustedes, estimados hermanos, fortalézcanse unos a otros en su fe santísima. Oren por medio del Espíritu Santo.

Nuestra oración siempre debe ser en el Espíritu Santo, dejando que nos diga lo que debemos orar.

Romanos 8:26-27 (RV60)
26  Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;  pues qué hemos de pedir como conviene,  no lo sabemos,  pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
27  Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu,  porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Romanos 8:26-27 (PDT)
26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, cuando no sabemos qué pedirle a Dios, el Espíritu mismo le pide a Dios por nosotros. El Espíritu le habla a Dios a través de gemidos imposibles de expresar con palabras.
27 Pero Dios nos conoce a fondo y entiende lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega a favor de su pueblo santo de acuerdo a la voluntad de Dios.

Romanos 8:26-27 (Castillian)
26 De igual manera, el Espíritu Santo nos ayuda a superar nuestra humana debilidad; porque ni siquiera sabemos qué debemos pedir ni cómo pedirlo, y es el Espíritu Santo el que ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
27 Y el Padre, que conoce hasta lo más íntimo del corazón, sabe lo que el Espíritu dice, porque el Espíritu intercede por nosotros de acuerdo con la voluntad de Dios.

Muchas veces no sabemos como orar, que orar, que pedir como conviene, en esos momentos el Espíritu de Gracia y Oración (Súplica) acude en nuestra ayuda intercediendo juntamente con nosotros.

El doctor T.J. McCrossan, que fue un famoso profesor de Griego de principios del Siglo XX, explicó este verso en su libro “Bodily Healing and the Atonement” (La Sanidad del Cuerpo y la Expiación),

...nótese bien que la palabra aquí traducida como "ayuda" (sunantilambanetai). Este es el tiempo presente, tercera persona singular, del verbo transitivo neuto sunantilambanomai, y viene de sun, junto con; anti, contra; y lambano, me agarró de. Por consiguiente, esta palabra significa "agarrarse junto con…en contra  de.”

De esta manera, Romanos 8:26 nos dice que el Espíritu Santo “se agarra junto con” alguna persona (con nosotros), “en contra de” nuestra debilidad.

Entonces vemos que el Espíritu de Gracia y Oración cuando no sabemos como orar “se agarra juntamente con” nosotros, “en contra” de nuestra debilidad (no saber orar como orar como debemos).

¿Cómo lo hace? Intercediendo a través de nosotros con gemidos indecibles, con gemidos que no pueden ser expresados con palabras, es decir, por medio de la oración en lenguas.

1 Corintios 14:14 (RV60)
14  Porque si yo oro en lengua desconocida,  mi espíritu ora,  pero mi entendimiento queda sin fruto.

1 Corintios 14:14 (AMP)
14  Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu, por el Espíritu Santo en mi ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.

Cuando oramos en lenguas nuestro espíritu ora por el Espíritu Santo que esta morando en nosotros; eso es lo que hace el Espíritu de Gracia y Oración, cuando oramos en el Espíritu, el se agarra o junta con nosotros a través de la oración en lenguas, en contra de nuestra debilidad, que es el no saber orar como debemos.

Nuestro entendimiento queda sin fruto pero nuestro espíritu y las palabras en lenguaje desconocido oran de acuerdo a la voluntad de Dios.

Aprendamos a tomar ventaja del Espíritu de Gracia y Oración.

lunes, 24 de febrero de 2014

El Espíritu Santo 7 - Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 2

Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 2


Nombre #6
El Espíritu de Cristo


Romanos 8:9 (RV60)
9  Mas vosotros no vivís según la carne,  sino según el Espíritu,  si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.  Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,  no es de él.

En este pasaje vemos que el hecho de poseer el Espíritu de Cristo nos identifica como perteneciente a él.


Nombre #7
El Espíritu de Su Hijo


Gálatas 4:6 (RV60)
6  Y por cuanto sois hijos,  Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo,  el cual clama: ¡Abba,  Padre!

Gálatas 4:6 (BLS)
6 Ahora, como ustedes son sus hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a vivir en ustedes. Por eso, cuando oramos a Dios, el Espíritu nos permite llamarlo: "Papá, querido Papá".

Gálatas 4:6 (RV60)
6 Y Dios, por ser sus hijos, ha enviado a nuestros corazones al Espíritu de su propio Hijo Jesucristo, de modo que también nosotros, sin ningún temor, podemos llamarle Padre.

Este nombre nos habla de la relación que podemos tener con el Padre, no una relación distante sino una relación de amor y comunión íntima.

Dios ya no es solo es Dios para nosotros, Él es nuestro Padre, y ahora nosotros podemos llamarlo sin ningún temor: “Querido padre”.


Nombre #8
El Espíritu de Jesucristo

Filipenses 1:19 (RV60)
19  Porque sé que por vuestra oración y la suministración del Espíritu de Jesucristo,  esto resultará en mi liberación

Filipenses 1:19 (BAD)
19  Porque sé que, gracias a vuestras oraciones y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo, todo esto resultará en mi liberación.

Filipenses 1:19 (Castillian)
19  Además sé que todo ello redundará en mi propio beneficio, en mi liberación, gracias a vuestras oraciones y al auxilio del Espíritu de Jesucristo.

Cuando oramos por las personas que ministran; Dios les provee la misma ayuda, auxilio y suministración que sostuvo a Jesús durante su ministerio.

El hecho que se use el artículo “y” en este verso muestran que tanto la oración como la suministración están relacionadas.


Nombre #9
El Espíritu de Santidad

Romanos 1:4 (RV60)
4  Que fue declarado Hijo de Dios con poder,  según el Espíritu de santidad,  por la resurrección de entre los muertos.

Romanos 1:4 (EUNSA)
4  Constituido Hijo de Dios con poder según el Espíritu de santificación por la resurrección de entre los muertos.

Romanos 1:4 (EUNSA)
4  Y que fue declarado Hijo de Dios con un acto de poder, conforme al Espíritu de santidad, por (como resultado de) la resurrección de entre los muertos: nuestro Señor Jesucristo.

A primera vista parece que no hubiera mucha diferencia entre los nombres Espíritu Santo y Espíritu de Santidad.

El Espíritu Santo nos habla del carácter santo del Espíritu; pero el Espíritu de Santidad no solo nos habla de su carácter santo, sino también de su capacidad para impartir santidad a otros.

1 Pedro 1:2 (RV60)
2  Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu,  para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

1 Pedro 1:2 (JER)
2  Según el previo conocimiento de Dios Padre, con la acción santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre. A vosotros gracia y paz abundantes.

1 Pedro 1:2 (PDT)
2  Según el plan de Dios, él los escogió de antemano. También por medio del Espíritu los purifica para que lo obedezcan y queden limpios con la sangre de Jesucristo. Reciban de Dios generoso amor y paz.

Esa perfecta santidad que posee es impartida a todo aquel que recibe a Jesús y es nacido de nuevo.


Nombre #10
El Espíritu Santo de la Promesa

Efesios 1:13-14 (RV60)
13  En él también vosotros,  habiendo oído la palabra de verdad,  el evangelio de vuestra salvación,  y habiendo creído en él,  fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
14  que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida,  para alabanza de su gloria.

Efesios 1:13-14 (DHH)
13  Gracias a Cristo, también ustedes que oyeron el mensaje de la verdad, la buena noticia de su salvación, y abrazaron la fe, fueron sellados como propiedad de Dios con el Espíritu Santo que él había prometido.
14  Este Espíritu es el anticipo que nos garantiza la herencia que Dios nos ha de dar, cuando haya completado nuestra liberación y haya hecho de nosotros el pueblo de su posesión, para que todos alabemos su glorioso poder.

Efesios 1:13-14 (NVI)
13  En él también ustedes,  cuando oyeron el mensaje de la verdad,  el evangelio que les trajo la salvación,  y lo creyeron,  fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido.
14  Éste garantiza nuestra herencia hasta que llegue la redención final del pueblo adquirido por Dios, para alabanza de su gloria.

El Espíritu Santo es la gran promesa del Padre y del Hijo.

Al momento de recibir a Jesús somos sellados y marcados como propiedad de Dios con el Espíritu Santo prometido.

Este sello del Espíritu es las arras, anticipo y garantía que nos garantiza la herencia que Dios nos ha dado hasta nuestra redención final.

Hechos 1:4-5 (RV60)
4  Y estando juntos,  les mandó que no se fueran de Jerusalén,  sino que esperasen la promesa del Padre,  la cual,  les dijo,  oísteis de mí.
5  Porque Juan ciertamente bautizó con agua,  mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

La gran promesa del Padre era que el Espíritu Santo iba a vivir dentro de personas.

El hecho de recibir el Espíritu Santo de la promesa significa que somos de Dios, que hemos sido sellados con el Espíritu y podemos recibir todas las bendiciones de Dios.

En este verso de Hechos la promesa del Padre se refiere específicamente a que iban a recibir el Bautismo con el Espíritu.

Hechos 1:8 (RV60)
8 Pero recibiréis poder,  cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,  y me seréis testigos en Jerusalén,  en toda Judea,  en Samaria,  y hasta lo último de la tierra.

Hechos 1:8 (Castillian)
8 Sin embargo, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros, recibiréis la fuerza necesaria para ser mis testigos en todas partes: en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el último rincón de la tierra.

Hechos 1:8 (EUNSA)
8 Sino que recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra.

Hechos 1:8 (RV2000)
8 Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Veamos un momento el termino “poder, fuerza o virtud” en el diccionario Strong’s en español:

G1411
 δύναμις dúnamis; de G1410; fuerza (lit. o fig.); espec. poder milagroso (por lo general por impl. un milagro en sí mismo):-eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad.

Aquí vemos que la promesa del Padre o Bautismo con el Espíritu es el poder milagroso que vendría y descendería sobre los creyentes para capacitarlos para ser testigos.

La promesa del Padre tiene dos aplicaciones; el sello del Espíritu dentro de nosotros y el Bautismo con el Espíritu sobre nosotros.