martes, 4 de marzo de 2014

El Espíritu Santo 11 - Los Símbolos del Espíritu Santo – Parte 2

Los Símbolos del Espíritu Santo – Parte 2

 

Símbolo #3
El Aceite

A lo largo de la Biblia se puede ver el aceite como un tipo de la unción, que es el poder de Dios para realizar las cosas que no podemos hacer.

Éxodo 27:20 (RV60)
20  Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas,  para el alumbrado,  para hacer arder continuamente las lámparas.

Un primer uso del aceite es para dar luz; luz que siempre debía estar prendida.

Mateo 25:1-13 (RV60)
1  Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas,  salieron a recibir al esposo.
2  Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.
3  Las insensatas,  tomando sus lámparas,  no tomaron consigo aceite;
4  mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas,  juntamente con sus lámparas.
5  Y tardándose el esposo,  cabecearon todas y se durmieron.
6  Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo;  salid a recibirle!
7  Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron,  y arreglaron sus lámparas.
8  Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite;  porque nuestras lámparas se apagan.
9  Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras,  id más bien a los que venden,  y comprad para vosotras mismas.
10  Pero mientras ellas iban a comprar,  vino el esposo;  y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas;  y se cerró la puerta.
11  Después vinieron también las otras vírgenes,  diciendo: ¡Señor,  señor,  ábrenos!
12  Mas él,  respondiendo,  dijo: De cierto os digo,  que no os conozco.
13  Velad,  pues,  porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

Vemos que las vírgenes prudentes llevaron aceite en vasijas junto con sus lámparas.

1 Juan 2:20, 27 (RV60)
20  Pero vosotros tenéis la unción del Santo,  y conocéis todas las cosas.
27  Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros,  y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe;  así como la unción misma os enseña todas las cosas,  y es verdadera,  y no es mentira,  según ella os ha enseñado,  permaneced en él.

1 Juan 2:20, 27 (Castillian)
20  Pero en lo que a vosotros concierne no sucede nada semejante, porque habéis recibido el Espíritu Santo y conocéis la verdad de las cosas.
27 Pero como vosotros habéis recibido el Espíritu Santo, y él permanece en vosotros, ya no tenéis necesidad de que se os siga instruyendo; porque el Espíritu Santo, que es la verdad jamás falseada, os ha enseñado a vivir en Cristo, en quien siempre debéis permanecer.

Toda persona que ha nacido de nuevo tiene la unción del Espíritu Santo; es decir, tiene la luz de Dios en él.

1 Pedro 2:9 (RV60)
9  Mas vosotros sois linaje escogido,  real sacerdocio,  nación santa,  pueblo adquirido por Dios,  para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

1 Pedro 2:9 (BL95)
9  Pero ustedes son una raza elegida, un reino de sacerdotes, una nación consagrada, un pueblo que Dios hizo suyo para proclamar sus maravillas; pues él los ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.

1 Pedro 2:9 (BLS)
9  Pero ustedes son miembros de la familia de Dios; son sacerdotes al servicio del Rey; son su pueblo. Fue Dios quien los sacó de la oscuridad del pecado y los hizo entrar en su luz maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha hecho.

Esa unción nos ha llevado del reino de las tinieblas y nos ha llevado al reino de la luz admirable y maravillosa de Dios.

Lucas 10:34 (RV60)
34 Y acercándose,  vendó sus heridas,  echándoles aceite y vino;  y poniéndole en su cabalgadura,  lo llevó al mesón,  y cuidó de él.

Una segunda aplicación del Espíritu Santo como símbolo del Espíritu Santo es en cuanto a su poder sanador.

Hechos 10:38 (RV60)
38  cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret,  y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo,  porque Dios estaba con él.

Aquí vemos como la unción del Espíritu Santo dotó a Jesús de poder para sanar a todos los oprimidos por el diablo.

Santiago 5:14-15 (RV60)
14  ¿Está alguno enfermo entre vosotros?  Llame a los ancianos de la iglesia,  y oren por él,  ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
15  Y la oración de fe salvará al enfermo,  y el Señor lo levantará;  y si hubiere cometido pecados,  le serán perdonados.

En este pasaje vemos que Dios ha encomendado el ministerio de sanidad de la iglesia a los ancianos mediante la unción con aceite sobre los enfermos.

El aceite sirve como punto de contacto para que el enfermo desate su fe y reciba su sanidad.

Una tercera aplicación del aceite era para ungir a una persona para realizar el ministerio al cual Dios lo había llamado.

Hebreos 1:8-9 (RV60)
8  Mas del Hijo dice: Tu trono,  oh Dios,  por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino.
9  Has amado la justicia,  y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios,  el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros.

En este pasaje vemos a Jesús siendo ungido como Rey y Señor.

En el Antiguo Testamento vemos como se separaba al rey, al sacerdote, y al profeta por medio de la unción con aceite.

1 Samuel 16:12-13(RV60)
12  Envió,  pues,  por él,  y le hizo entrar;  y era rubio,  hermoso de ojos,  y de buen parecer.  Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo,  porque éste es.
13  Y Samuel tomó el cuerno del aceite,  y lo ungió en medio de sus hermanos;  y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David.  Se levantó luego Samuel,  y se volvió a Ramá.

En este pasaje vemos como el profeta Samuel ungió con aceite al Jove David para ser rey sobre Israel.

1 Reyes 19:16(RV60)
16  A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel;  y a Eliseo hijo de Safat,  de Abel-mehola,  ungirás para que sea profeta en tu lugar.

En este pasaje Dios le ordena a Elías que unja a Jehú como rey sobre Israel y a Eliseo como profeta en lugar de él.

Éxodo 40:13 (RV60)
13  Y harás vestir a Aarón las vestiduras sagradas,  y lo ungirás,  y lo consagrarás,  para que sea mi sacerdote.

Dios le mandó a Moisés que unja a Aarón como sumo sacerdote.

Lucas 4:16-21 (RV60)
16  Vino a Nazaret,  donde se había criado;  y en el día de reposo entró en la sinagoga,  conforme a su costumbre,  y se levantó a leer.
17  Y se le dio el libro del profeta Isaías;  y habiendo abierto el libro,  halló el lugar donde estaba escrito:
18  Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;
19  A predicar el año agradable del Señor.
20  Y enrollando el libro,  lo dio al ministro,  y se sentó;  y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21  Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Jesús declaró en este pasaje que el había sido ungido por el Espíritu Santo para cumplir con su ministerio.

De esa misma manera, nosotros también necesitamos de la unción del Espíritu Santo para cumplir con el ministerio al cual Dios nos ha llamado.


Símbolo #4
El Agua

Jesús usó el agua como un símbolo del Espíritu Santo para hablar de las dos obras del espíritu en el creyente.

Juan 4:13-14 (RV60)
13  Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua,  volverá a tener sed;
14  mas el que bebiere del agua que yo le daré,  no tendrá sed jamás;  sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Juan 4:13-14 (Castillian)
13 Le respondió Jesús: Cualquiera que beba de esta agua, pronto volverá a tener sed.
14 En cambio, nunca más tendrá sed aquel que beba del agua que yo ofrezco, porque el agua que yo le daré se convertirá en su interior en una fuente inagotable de vida eterna.

Juan 4:13-14 (NVI)
13  --Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed --respondió Jesús--,
14  pero el que beba del agua que yo le daré,  no volverá a tener sed jamás,  sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna.

Al recibir a Jesús recibimos un manantial de agua de vida en nuestro interior.

1 Corintios 12:13 (RV60)
13  Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,  sean judíos o griegos,  sean esclavos o libres;  y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Al nacer de nuevo todos bebemos de un mismo Espíritu que se convierte en nosotros en una fuente inagotable de vida eterna.

Juan 7:37-39 (RV60)
37  En el último y gran día de la fiesta,  Jesús se puso en pie y alzó la voz,  diciendo: Si alguno tiene sed,  venga a mí y beba.
38  El que cree en mí,  como dice la Escritura,  de su interior correrán ríos de agua viva.
39  Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él;  pues aún no había venido el Espíritu Santo,  porque Jesús no había sido aún glorificado.

Aquí ya no se habla de una fuente o manantial, aquí se habla de un río de agua viva, que es lo que recibimos cuando somos bautizados con el Espíritu Santo.

Hechos 1:8 (RV60)
8  Pero recibiréis poder,  cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,  y me seréis testigos en Jerusalén,  en toda Judea,  en Samaria,  y hasta lo último de la tierra.

Hechos 1:8 (EUNSA)
8  Sino que recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra.

Hechos 1:8 (EUNSA)
8  Pero quiero que sepan que el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes, y que recibirán poder para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y hasta en los lugares más lejanos del mundo.

Ese río impetuoso del Espíritu es una obra que viene sobre nosotros para hacernos testigos y hablar de Jesús con fuerza y poder, llevándonos aún a los lugares más lejanos del mundo.

Mateo 28:18-20 (RV60)
18  Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19  Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo;
20  enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,  hasta el fin del mundo.  Amén.

Mateo 28:18-20 (BL95)
18  Jesús se acercó y les habló así: "Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra.
19 Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
20 y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia.

Mateo 28:18-20 (N-C)
18 Y, acercándose Jesús, les dijo: Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra;"
19 id, pues, enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
20 enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Yo estaré con vosotros siempre hasta la consumación del siglo.

El Bautismo con el Espíritu Santo nos capacita para poder cumplir con la Gran Comisión: Ir, predicar, enseñar, discipular a todas las gentes de todos los pueblos de las naciones de la tierra.

Como conclusión podemos ver dos cosas: El Espíritu Santo como agua nos habla del nuevo nacimiento y del bautismo con el Espíritu Santo; una obra dentro y otra obra sobre; una obra interior y otra exterior.


Símbolo #5
El Fuego

Mateo 3:11-12 (RV60)
11  Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento;  pero el que viene tras mí,  cuyo calzado yo no soy digno de llevar,  es más poderoso que yo;  él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
12  Su aventador está en su mano,  y limpiará su era;  y recogerá su trigo en el granero,  y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

En este pasaje vemos que Jesús iba a bautizarnos en fuego; ¿Qué simboliza el fuego en la Biblia?

Isaías 6:5-7 (RV60)
5  Entonces dije:   ¡Ay de mí!  que soy muerto;  porque siendo hombre inmundo de labios,  y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos,  han visto mis ojos al Rey,  Jehová de los ejércitos.
6  Y voló hacia mí uno de los serafines,  teniendo en su mano un carbón encendido,  tomado del altar con unas tenazas;
7  y tocando con él sobre mi boca,  dijo: He aquí que esto tocó tus labios,  y es quitada tu culpa,  y limpio tu pecado.

Dios, que no tiene relación con el pecado, nos santifica a través de la obra del Espíritu Santo.

1 Pedro 1:2 (RV60)
2  Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu,  para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

Nuevamente nos dice que hemos sido santificados por el Espíritu.

Hechos 2:3 (RV60)
3  Y se les aparecieron lenguas repartidas,  como de fuego,  asentándose sobre cada uno de ellos.

El fuego del Espíritu Santo está asociado con el poder de Dios.

2 Timoteo 1:6-7 (RV60)
6  Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
7  Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía,  sino de poder,  de amor y de dominio propio.

Aquí el fuego está asociado con el poder del don que recibió Timoteo por la imposición de las manos de Pablo.

Basta con ir a cualquier iglesia cristiana para ver la asociación del fuego con el poder de Dios.


Símbolo #6
El Vino

Isaías 55:1-2 (RV60)
1  A todos los sedientos: Venid a las aguas;  y los que no tienen dinero,  venid,  comprad y comed.  Venid,  comprad sin dinero y sin precio,  vino y leche.
2   ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan,  y vuestro trabajo en lo que no sacia?  Oídme atentamente,  y comed del bien,  y se deleitará vuestra alma con grosura.

El vino nos habla de la característica del Espíritu Santo para estimularnos espiritualmente y llenarnos de gozo.

Salmo 104:15 (RV60)
15  Y el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite que hace brillar el rostro, y el pan que sustenta la vida del hombre.

Así como el vino natural alegra a la gente, el vino del Espíritu alegra nuestros corazones con el gozo verdadero.

Mateo 9:17 (RV60)
17  Ni echan vino nuevo en odres viejos;  de otra manera los odres se rompen,  y el vino se derrama,  y los odres se pierden;  pero echan el vino nuevo en odres nuevos,  y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Mateo 9:17 (BL95)
17  Y nadie echa vino nuevo en recipientes de cuero viejos, porque si lo hacen, se reventarán los cueros, el vino se desparramará y los recipientes se estropearán. El vino nuevo se echa en cueros nuevos, y así se conservan bien el vino y los recipientes.

El vino nuevo del Espíritu Santo no es para gente religiosa, para participar de este vino es necesario haber nacido de nuevo.

Hechos 2:13 (RV60)
13  Mas otros,  burlándose,  decían: Están llenos de mosto.

Hechos 2:13 (RV60)
13  Pero otros, burlándose, decían: —Están llenos de vino nuevo.

Aquí el término mosto es glaukos; veamos el significado de en el diccionario Strong’s en español.

G1098
 γλεκος gleúkos; afín a G1099; vino dulce, i.e., (prop.) mosto (jugo fresco), pero usado del más dulce (y por lo tanto altamente embriagante) vino fermentado:-mosto.

La gente los estaba acusando de haber bebido un vino nuevo, el cual es altamente embriagante.

Hechos 2:14-17 (RV60)
14  Entonces Pedro,  poniéndose en pie con los once,  alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos,  y todos los que habitáis en Jerusalén,  esto os sea notorio,  y oíd mis palabras.
15  Porque éstos no están ebrios,  como vosotros suponéis,  puesto que es la hora tercera del día.
16  Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
17  Y en los postreros días,  dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños;
18  Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu,  y profetizarán.

Pedro les dice que esta borrachera que ven no es por haber estado bebiendo vino sino por la llenura del Espíritu Santo que estaban experimentando.

Efesios 5:18 (RV60)
18  No os embriaguéis con vino,  en lo cual hay disolución;  antes bien sed llenos del Espíritu.

Efesios 5:18 (BLS)
18  No se emborrachen, pues perderán el control de sus actos. Más bien, permitan que el Espíritu Santo los llene y los controle.

Efesios 5:18 (NVI)
18  No se emborrachen con vino,  que lleva al desenfreno.  Al contrario,  sean llenos del Espíritu.

Pablo nos dice que nos emborrachemos sino que seamos continuamente llenos del Espíritu.

Tomemos el nuevo vino y vivamos siendo continuamente llenos del Espíritu Santo




lunes, 3 de marzo de 2014

El Espíritu Santo 10 - Los Símbolos del Espíritu Santo – Parte 1

Los Símbolos del Espíritu Santo – Parte 1


Además de los nombres y títulos dados al Espíritu Santo hay una cantidad de símbolos y figuras en la Biblia que nos revelan sus características.

Los judíos se expresaban más por figuras que por términos abstractos. Al ver las enseñanzas de Jesús podemos ver que son ricas en símbolos y figuras.

El estudio de los símbolos, caminos, y obras del Espíritu Santo nos ayudarán a conocerlo mejor.

Símbolo #1
El Viento

Juan 3:6-8 (RV60)
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
8 El viento sopla de donde quiere,  y oyes su sonido;  mas ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va;  así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

El término “viento” usado aquí es “pneuma”, que es el mismo que se utiliza para “espíritu”.

A partir de este verso podemos ver varias características del Espíritu Santo.

En primer lugar podemos ver que es soberano.

“El viento sopla por donde quiere….”

Nadie puede gobernar el viento, el viento hace lo que quiere y lo mismo sucede con el Espíritu Santo.

1 Corintios 12:11 (RV60)
11  Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu,  repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

1 Corintios 12:11 (BAD)
11  Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina.

1 Corintios 12:11 (Castillian)
11  Pero siempre es uno y el mismo Espíritu el que concede tales dones y el que los reparte según su criterio y voluntad.

1 Corintios 12:11 (DHH)
11  Pero todas estas cosas las hace con su poder el único y mismo Espíritu, dando a cada persona lo que a él mejor le parece.

Nosotros no podemos gobernar al Espíritu Santo, mas bien debemos aprender a cedernos a Su voluntad; al hacerlo podremos realizar el plan de Dios para nuestras vidas.

En segundo lugar, el Espíritu Santo es invisible, aunque no por eso menos perceptible, real y poderoso.

“…y oyes su sonido;  mas ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va….”

Uno puede sentir el viento pero no verlo, lo mismo sucede con el Espíritu Santo; puedes percibirlo y oír Su voz, pero no lo puedes ver.

Tú puedes sentir el poder del viento y ver sus efectos; del mismo modo puedes sentir la unción del Espíritu Santo y ver como trae sanidades señales y prodigios en medio nuestro.

Aunque no veamos al Espíritu Santo podemos ver sus obras en todos lados.

En tercer lugar vemos que el Espíritu Santo como el viento, no puede ser contenido.

“…ni sabes de dónde viene,  ni a dónde va….”

No podemos contener al Espíritu Santo, no se mueve siempre de la misma manera.

A veces cometemos el error de pensar que el Espíritu Santo se mueve siempre de la misma manera; que si un día se movió de una forma en un servicio, sucederá lo mismo en el siguiente, pero por lo general no es así.

Nunca debemos encasillar al Espíritu Santo.

Hay otras cosas que hace el viento como tipo del Espíritu Santo.

Ezequiel 37:1-14 (RV60)
1  La mano de Jehová vino sobre mí,  y me llevó en el Espíritu de Jehová,  y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.
2  Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor;  y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo,  y por cierto secos en gran manera.
3  Y me dijo: Hijo de hombre,   ¿vivirán estos huesos?  Y dije: Señor Jehová,  tú lo sabes.
4  Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos,  y diles: Huesos secos,  oíd palabra de Jehová.
5  Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí,  yo hago entrar espíritu en vosotros,  y viviréis.
6  Y pondré tendones sobre vosotros,  y haré subir sobre vosotros carne,  y os cubriré de piel,  y pondré en vosotros espíritu,  y viviréis;  y sabréis que yo soy Jehová.
7  Profeticé,  pues,  como me fue mandado;  y hubo un ruido mientras yo profetizaba,  y he aquí un temblor;  y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.
8  Y miré,  y he aquí tendones sobre ellos,  y la carne subió,  y la piel cubrió por encima de ellos;  pero no había en ellos espíritu.
9  Y me dijo:  Profetiza al espíritu,  profetiza,  hijo de hombre,  y di al espíritu:  Así ha dicho Jehová el Señor:  Espíritu,  ven de los cuatro vientos,  y sopla sobre estos muertos,  y vivirán.
10  Y profeticé como me había mandado,  y entró espíritu en ellos,  y vivieron,  y estuvieron sobre sus pies;  un ejército grande en extremo.
11  Me dijo luego: Hijo de hombre,  todos estos huesos son la casa de Israel.  He aquí,  ellos dicen: Nuestros huesos se secaron,  y pereció nuestra esperanza,  y somos del todo destruidos.
12  Por tanto,  profetiza,  y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros,  pueblo mío,  y os haré subir de vuestras sepulturas,  y os traeré a la tierra de Israel.
13  Y sabréis que yo soy Jehová,  cuando abra vuestros sepulcros,  y os saque de vuestras sepulturas,  pueblo mío.
14  Y pondré mi Espíritu en vosotros,  y viviréis,  y os haré reposar sobre vuestra tierra;  y sabréis que yo Jehová hablé,  y lo hice,  dice Jehová.

En el pasaje de los huesos secos se puede ver al Espíritu Santo su aspecto de dador de vida.

Juan 6:63 (RV60)
63  El espíritu es el que da vida;  la carne para nada aprovecha;  las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

Juan 6:63 (BLS)
63  El que da vida eterna es el Espíritu de Dios; ninguna persona puede dar esa vida. Las palabras que les he dicho vienen del Espíritu que da esa vid.

Juan 6:63 (Septuaginta)
63  El espíritu es el que vivifica; la carne no aprovecha nada: las palabras que yo os he hablado, espíritu son, y vida son.

El Espíritu Santo es el que nos da vida y nos vivifica tal como lo hizo con los huesos secos.

Juan 3:5 (RV60)
5  Respondió Jesús: De cierto,  de cierto te digo,  que el que no naciere de agua y del Espíritu,  no puede entrar en el reino de Dios.

El Espíritu Santo al ser unido con la Palabra de Dios (el agua) hacen una fuerza espiritual que nos trae la vida.

2 Corintios 3:4-6 (RV60)
4  Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios;
5  no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos,  sino que nuestra competencia proviene de Dios,
6  el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto,  no de la letra,  sino del espíritu;  porque la letra mata,  mas el espíritu vivifica.

2 Corintios 3:6 (BLS)
6  Ahora Dios nos ha preparado para que anunciemos a todos nuestro nuevo compromiso con él. Este nuevo compromiso no se apoya en la ley, sino en el Espíritu de Dios. Porque la ley condena al pecador a muerte, pero el Espíritu de Dios da vida.

2 Corintios 3:6 (Castillian)
6  Él es quien nos hizo servidores competentes de un nuevo pacto, que no consiste en la obediencia a la letra de determinadas normas legales, sino en un Espíritu de renovación, por cuanto la letra en sí misma lleva a la muerte, mientras que el Espíritu es dador de la vida.

Aquí hay dos aplicaciones prácticas:

Primero, vemos que la salvación no viene por medio de la ley; porque la ley condena al pecador y lo lleva a la muerte, pero el Espíritu Santo es quien le da la vida.

Segundo, cuando ministramos la Palabra no debemos depender de nuestras habilidades intelectuales y académicas; sino debemos dejar que la unción del Espíritu Santo acompañe nuestras predicaciones para llevar palabras de vida.

Una última aplicación del viento en relación con el Espíritu lo podemos ver en Pentecostés.

Hechos 2:1-4 (RV60)
1  Cuando llegó el día de Pentecostés,  estaban todos unánimes juntos.
2  Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba,  el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3  y se les aparecieron lenguas repartidas,  como de fuego,  asentándose sobre cada uno de ellos.
4  Y fueron todos llenos del Espíritu Santo,  y comenzaron a hablar en otras lenguas,  según el Espíritu les daba que hablasen.

Hechos 2:1 (BL95)
1  De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban.

Hechos 2:1 (BLS)
1  De pronto, oyeron un ruido muy fuerte que venía del cielo. Parecía el estruendo de una tormenta, y llenó todo el salón.

Hechos 2:1 (Castillian)
1  Vino repentinamente del cielo un estruendo, como de un vendaval, que llenó por completo la casa donde se habían congregado.

Hechos 2:1 (JER)
1  De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban.

Que tal descripción: un viento recio, una violenta ráfaga de viento impetuoso, una tormenta, un vendaval, si que fue algo realmente poderoso.

Así como el viento puede producir grandes tormentas y tempestades, trayendo devastaciones y cambiando la faz de los lugares donde suceden; tal como ocurrió en Nueva Orleáns con el Huracán Katrina; del mismo modo el Espíritu Santo causo en el día de Pentecostés una devastación total en el reino de las tinieblas de la cual Satanás no ha podido ni podrá levantarse.

Ese mismo poder está disponible hoy para nosotros.


 Símbolo #2
La Paloma

Lucas 3:21-22 (RV60)
21  Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba,  también Jesús fue bautizado;  y orando,  el cielo se abrió,
22  y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal,  como paloma,  y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado;  en ti tengo complacencia.

Lucas 3:22 (BL95)
22  El Espíritu Santo bajó sobre él y se manifestó exteriormente en forma de paloma, y del cielo vino una voz: "Tú eres mi Hijo, hoy te he dado a la vida.

Lucas 3:22 (DHH)
22  Y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma visible, como una paloma, y se oyó una voz del cielo, que decía: --Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido.

Lucas 3:22 (Scio)
22  Y bajó sobre él el Espíritu Santo en figura corporal, como paloma; y se oyó esta voz del cielo: "Tú eres mi Hijo el amado; en ti me he complacido".

Vemos aquí que el Espíritu Santo se manifestó exteriormente en forma visible y corporal tomando la figura y la forma de una paloma.

Mateo 10:16 (RV60)
16  He aquí,  yo os envío como a ovejas en medio de lobos;  sed,  pues,  prudentes como serpientes,  y sencillos como palomas.

Mateo 10:16 (BLS)
16  El trabajo que yo les envío a hacer es peligroso. Es como enviar ovejas a un lugar lleno de lobos. Por eso, sean listos y estén atentos como las serpientes, pero sean también humildes, como las palomas.

Mateo 10:16 (NBLH)
16  Miren, Yo los envío como ovejas en medio de lobos; por tanto, sean astutos como las serpientes e inocentes como las palomas.

Las palomas tienen características como la humildad, la sencillez y la inocencia; además de la gentileza, pureza, amor inocencia y belleza, entre otras.

Gálatas 5:22-23 (RV60)
22  Mas el fruto del Espíritu es amor,  gozo,  paz,  paciencia,  benignidad,  bondad,  fe,
23  mansedumbre,  templanza;  contra tales cosas no hay ley.

Gálatas 5:22-23 (Castillian)
22 En cambio, cuando el Espíritu Santo dirige nuestra vida, produce en nosotros frutos de amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
23 mansedumbre y templanza, cosas contra las cuales no existe ninguna ley.

Así como el Espíritu Santo descendió sobre Jesús en forma de paloma, el también derramos sobre nosotros su fruto en nosotros en el nuevo nacimiento, el cual produce en nosotros el carácter cristiano, el cual debemos desarrollar de día en día.

domingo, 2 de marzo de 2014

El Espíritu Santo 9 - Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 4

Los Nombres del Espíritu Santo – Parte 4

Nombre #16
El Consolador



Juan 14:15-18 (RV60)
15  Si me amáis,  guardad mis mandamientos.
16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre:
17  el Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir,  porque no le ve,  ni le conoce;  pero vosotros le conocéis,  porque mora con vosotros,  y estará en vosotros.
18  No os dejaré huérfanos;  vendré a vosotros.

Juan 14:16 (N-C)
16 Y Yo rogaré al Padre y os dará otro Paráclito, que estará con vosotros para siempre.

Juan 14:16 (AMP)
16 Y yo pediré al Padre y les dará otro Consolador (Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero), para que permanezca para siempre con ustedes.

Aquí Jesús está en la parte final de su ministerio público y les esta dando a sus discípulos sus enseñanzas más íntimas, las cosas más importantes.

Una de las cosas más importantes es que aunque el se iba al cielo para sentarse a la diestra de Dios y empezar su ministerio presente, no los iba a dejar solos sino que les enviaría otro consolador, en griego parakletos, para que esté siempre con ellos, el Espíritu Santo.

Jesús dijo que ellos iban a tener otro consolador como él.

Ellos no se iban a quedar huérfanos, el Espíritu Santo vendría a ellos.

Juan 14:26 (RV60)
26  Mas el Consolador,  el Espíritu Santo,  a quien el Padre enviará en mi nombre,  él os enseñará todas las cosas,  y os recordará todo lo que yo os he dicho.

El Consolador iba a venir del Padre enviado por Jesús.

Juan 15:26 (RV60)
26  Pero cuando venga el Consolador,  a quien yo os enviaré del Padre,  el Espíritu de verdad,  el cual procede del Padre,  él dará testimonio acerca de mí.

El Consolador proviene del Padre y viene con el propósito de dar testimonio de Jesús.

Juan 16:7-11 (RV60)
7  Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya;  porque si no me fuera,  el Consolador no vendría a vosotros;  mas si me fuere,  os lo enviaré.
8  Y cuando él venga,  convencerá al mundo de pecado,  de justicia y de juicio.
9  De pecado,  por cuanto no creen en mí;
10  de justicia,  por cuanto voy al Padre,  y no me veréis más;
11  y de juicio,  por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

Aquí vemos un propósito triple de la venida del consolador: convencer al mundo de pecado, justicia y juicio.

Juan 16:8 (BAD)
8  Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado, a la justicia y al juicio.

Juan 16:8 (BL95)
8  Cuando venga él, rebatirá al mundo en lo que toca al pecado, al camino de justicia y al juicio.

Juan 16:8 (Castillian)
8  Cuando venga, el mundo se convencerá de su pecado, de mi justicia y del juicio de Dios.

Juan 16:8 (RV1909)
8  Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio.

Juan 16:8 (PDT)
8  Cuando él venga, demostrará a la gente del mundo que está equivocada en cuanto al pecado, en cuanto a lo que es aceptable a Dios y en cuanto al juicio.

Cuando recién conocí al Señor se decía mucho de que el Espíritu Santo reargüía al creyente de pecado, pero basta leer bien la Biblia para darse cuenta que esto no es cierto.

La palabra reargüir  significa “demostrar que alguien está equivocado utilizando sus propios argumentos en su contra.”

Otras versiones usan convencer, rebatir, demostrar y otras palabras para mostrar esta acción del Espíritu.

La pregunta es ¿a quién redarguye, convence, rebate y demuestra su equivocación? ¿a quién le demuestra que está equivocado utilizando sus propios argumentos en su contra?

En todas estas versiones dice al mundo, no dice que convenza a los creyentes de su pecado, dice claramente al mundo.

¿Por qué?

Juan 16:9 (BL95)
9 ¿Qué pecado? Que no creyeron en mí.

Juan 16:9 (Castillian)
9 De su pecado, por no haber creído en mí.

Juan 16:9 (DHH)
9 Quién es pecador: el que no cree en mí.

Juan 16:9 (PDT)
9 El Consejero demostrará que el mundo está equivocado en cuanto al pecado, porque no cree en mí.

El consolador convence y le demuestra al mundo en cuanto a su pecado que es el no creer en Jesucristo

Juan 16:10 (Castillian)
10  de mi justicia, porque el Padre la ha establecido, de modo que tengo el camino abierto para ir a él y no me veréis más.

Juan 16:10 (PDT)
10  Él demostrará que el mundo está equivocado en cuanto a mí y que yo soy quien tiene razón. Porque yo voy a estar con el Padre donde ya no me verán.

También convence al mundo de justicia, porque les demuestra que están equivocados en cuanto Jesús y porque él ahora está a la diestra de Dios.

Juan 16:11 (BL95)
11  ¿Qué juicio? El del gobernador de este mundo: ya ha sido condenado.

Juan 16:11 (Septuaginta)
11  Y de juicio, porque el príncipe de este mundo juzgado está.

Juan 16:11 (PDT)
11  También demostrará que el mundo está equivocado en cuanto al juicio, porque el que gobierna este mundo ha sido condenado.

Finalmente vemos que convence al mundo en cuanto al juicio porque el que gobierna al mundo, el príncipe de este mundo, el diablo ya fue juzgado.

Entonces vemos que no es correcta la afirmación de que el Espíritu Santo redarguye al creyente de pecado, su trabajo es otro, el ha venido como nuestro consolador.

Volvamos a ver Juan 14:16 para poder ver varios aspectos del consolador.

Juan 14:16 (AMP)
16 Y yo pediré al Padre y les dará otro Consolador (Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero), para que permanezca para siempre con ustedes.

Juan 14:16 (BL95)
16 Y yo rogaré al Padre y les dará otro Protector que permanecerá siempre con ustedes.

Juan 14:16 (Castillian)
16 Y yo le pediré al Padre que os envíe a alguien que podrá ayudaros y que nunca os abandonará: el Espíritu Santo.

Juan 14:16 (DHH)
16 Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.

Juan 14:16 (PDT)
16 Le pediré al Padre y les dará otro Consejero para que esté siempre con ustedes.

Juan 14:16 (EUNSA)
16 Y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre.

En estos pasajes se le da 9 nombres al Espíritu Santo en su función de Paráclito.

Es llamado: Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero, Protector y Defensor.

Veamos algunos de estos aspectos:

Romanos 8:26-27 (PDT)
26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, cuando no sabemos qué pedirle a Dios, el Espíritu mismo le pide a Dios por nosotros. El Espíritu le habla a Dios a través de gemidos imposibles de expresar con palabras.
27 Pero Dios nos conoce a fondo y entiende lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega a favor de su pueblo santo de acuerdo a la voluntad de Dios.

En este pasaje el Espíritu Santo se presenta como nuestro ayudador, el está viendo en que áreas somos débiles para ayudarnos a vencer.

En segundo lugar se presenta como nuestro intercesor; el intercesor es alguien que toma el lugar de otro; como intercesor el paráclito toma nuestro lugar y presenta nuestro caso.

1 Juan 2:1 (RV60)
1  Hijitos míos,  estas cosas os escribo para que no pequéis;  y si alguno hubiere pecado,  abogado tenemos para con el Padre,  a Jesucristo el justo.

Aquí el término abogado es paráclito.

Recordemos que Jesús iba a enviar a otro paráclito como él; al Espíritu Santo quien se convierte en nuestro abogado.

1 Juan 2:1 (BL95)
1 Hijitos míos, les he escrito esto para que no pequen; pero si uno peca, tenemos un defensor ante el Padre, Jesucristo, el Justo.

Como abogado no solo presenta nuestro caso sino que también nos defiende.

Romanos 8:14 (RV60)
14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios.

El Espíritu Santo como nuestro consejero el nos guía y dirige.

Juan 14:16 (RV60)
16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre.

El hecho que este con nosotros siempre lo convierte en un compañero y amigo, pues es alguien que siempre está a nuestro lado.

Hechos 9:31 (RV60)
31  Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea,  Galilea y Samaria;  y eran edificadas,  andando en el temor del Señor,  y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.

En su aspecto de fortalecedor, el Espíritu Santo fortalece a las iglesias.

1 Corintios 14:3
3  Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,  exhortación y consolación.

Siendo la profecía un mensaje inspirado por el Espíritu Santo en lenguaje conocido por los oyentes, el hecho de que este mensaje traiga consolación, significa que es porque viene de un Consolador, el Espíritu Santo

Juan 15:26 (BL95)
26 Cuando venga el Protector que les enviaré desde el Padre, por ser él el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí.

Finalmente vemos que el Espíritu Santo es nuestro protector.

Luego el Espíritu Santo es nuestro Consolador, Consejero, Ayudador, Intercesor, Abogado, Fortalecedor, Compañero, Protector y Defensor.