Mostrando entradas con la etiqueta pedro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pedro. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de mayo de 2018

Evangelización Para Discípulos (Andrew Wommack Ministries) Nivel 1 - Clase 15



Nivel 1
LECCIÓN 15

CÓMO RECIBIR AL ESPÍRITU SANTO

Por Don Krow

Hoy vamos a hablar acerca de cómo recibir al Espíritu Santo. Hechos 10:1 dice: “Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte llamada la Italiana”. Era una categoría militar, él probablemente era capitán de un regimiento. El versículo 2 continúa, “piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judío y oraba a Dios continuamente”. Él era justo, hizo buenas cosas, era temeroso de Dios, daba mucho dinero a los pobres, y la Biblia dice que oraba a Dios siempre. Pero nos vamos a dar cuenta, y va a ser algo sorprendente, que aunque él hizo cosas buenas, aunque era temeroso de Dios, y vivía una vida de oración, él no tenía una relación personal con Dios por medio de Jesucristo.

Dice en los versículos 3-6: “Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día [aproximadamente las 3:00 de la tarde], que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas [lo que das] han subido para memoria delante de Dios. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas” RVR1960 (los corchetes son míos).

A este hombre, aunque era un hombre temeroso de Dios, justo en cuanto a hacer cosas justas, y que tenía una vida de oración ante Dios, le fue enviado un ángel que le dijo que hiciera venir a Simón Pedro y que él le diría lo que era necesario que hiciera. Vemos en Hechos 10:43 exactamente las instrucciones que Pedro recibió para él: “De éste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados.” [por medio del nombre del Señor Jesucristo] (los corchetes son míos).

Ahora fíjate en lo que sucedió aquí. “Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje.” (Hechos 10:44). Cornelio recibió conforme escuchó de la fe en Cristo, y él puso su fe en Cristo para el perdón de pecados. Tan pronto como lo hizo, el Espíritu Santo cayó en todos los que estaban en esa casa. El versículo 45 dice: “Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles”. ¿Cómo lo supieron? “pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Dios”. (versículo 46).

Cada vez que el Espíritu Santo cae sobre alguien en el Nuevo Testamento un don del Espíritu Santo se manifiesta y da evidencia de que la persona ha recibido la llenura del Espíritu. 

En el Nuevo Testamento, era común que hablaran en lenguas o que profetizaran. Una tarde yo me arrodillé en un campo en Dallas, Texas, y dije: “Dios, yo no sé nada de lo que la gente dice de hablar en lenguas ni del bautismo en el Espíritu Santo, pero si hay alguna manera para que pueda adorarte, una manera para que pueda magnificarte, una manera para que pueda ir más allá de mi idioma inglés, lo quiero”. Empecé a adorar a Dios, y conforme lo hice, el Espíritu Santo me dio una lengua, una manera de hablar que yo no conocía ni había aprendido. La Biblia dice en Hechos 2:4: “Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse”. ¿Quiénes eran los que hablaban? Ellos. ¿Quién les daba qué hablar? El Espíritu Santo.

Lucas 11:13 dice: “Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” Todo lo que tienes que hacer ahorita mismo es pedir, creer que recibes, rendirte a Dios, empezar a alabar al Señor, y Él te dará un lenguaje para adorarlo y alabarlo en un idioma que nunca habías aprendido.


sábado, 21 de junio de 2014

Los Hechos de los Apóstoles - Parte 4

Los Hechos de los Apóstoles

Parte 4



12. La conversión de Saulo
Aquí ocurrió otro hecho que sacudió la iglesia, que fue la conversión de este férreo fariseo llamado Saulo.
En Hechos 8 aparece por primera vez mostrando todo su odio a la iglesia.
Hechos 8:1-3
1 Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.
2 Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él.
3 Y Saulo asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.
Este perseguidor de la iglesia pronto tendría un encuentro con Jesús que no solo cambiaría su vida sino el mundo entero.
Hechos 9:1-6
1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote,
2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.
3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
13. La conversión de la Cornelio y su casa
En Hechos 10 vemos como se abrió la puerta para la predicación de los gentiles.
Hasta este momento la iglesia había sido judía, lo que es más, pensaban que la salvación era solo para ellos, pero aquí sucedió algo que abriría la puerta para la predicación de los gentiles.
Cornelio era un Centurión romano piadoso y temeroso de Dios que vivía en Cesarea al cual se le apareció un ángel que le dijo que trajese a Pedro para que hable con él.
Dios le dio a Pedro 3 veces una visión para mostrarle que tenía que ir donde Cornelio y predicarle.
Y al predicarle sucedió lo inesperado, el Espíritu Santo cayó sobre los gentiles allí reunidos como pasó en Pentecostés.
Hechos 10:44-47
44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.
47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?
14. El Primer Concilio de Jerusalén para tratar “el problema gentil”
 Lo que sucedió en la casa de Cornelio no fue del agrado de los creyentes de la circuncisión, por lo que se hizo un concilio para que Pedro informe lo que había pasado.
Hechos 11:12-18
11 Y he aquí, luego llegaron tres hombres a la casa donde yo estaba, enviados a mí desde Cesarea.
12 Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón,
13 quien nos contó cómo había visto en su casa un ángel, que se puso en pie y le dijo: Envía hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro;
14 él te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu casa.
15 Y cuando comencé a hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.
16 Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.
17 Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?
18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!
De ahí en adelante los creyentes gentiles fueron considerados como miembros de la iglesia.