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sábado, 12 de mayo de 2018

Evangelización Para Discípulos (Andrew Wommack Ministries) Nivel 1 - Clase 12



Nivel 1
LECCIÓN 12

LA INTEGRIDAD DE LA PALABRA DE DIOS

Por Andrew Wommack

Marcos 4 es un capítulo trascendental acerca de la integridad que la Palabra de Dios tiene—el poder, la virtud, y la fe que están en ella. Por lo menos se enseñaron diez parábolas ese día. Debes comparar Marcos 4 con Mateo 13 y Lucas 8 para llegar a esta conclusión. Hubo varias parábolas, una de las cuales se refería al sembrador que siembra la semilla. Marcos 4:26 dice: “El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra”. Recuerda que el versículo 14 dice que la semilla es la Palabra de Dios. En realidad Dios no te está enseñando cómo ser un agricultor, sino que está usando un ejemplo natural para ilustrar una verdad espiritual. El versículo 27 dice: “Y se acuesta y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe”. Ahora bien, yo creo que esto es importante. Dice que el hombre en realidad no entiende. Él no sabe cómo está sucediendo.

Algunas personas dicen: “Yo no entiendo lo que estás diciendo. ¿Cómo puede realmente cambiarme la lectura de la Palabra y hacer que la vida de Dios se vivifique en mi interior?” Yo tampoco lo entiendo por completo, pero sé que funciona. No entiendo cómo puedes plantar una semilla pequeña en la tierra y que toda una espiga con mazorcas crezca y que se reproduzca al ciento por uno. Nadie lo entiende por completo, pero funciona, y te aseguro que verdaderamente funciona. Leer la Palabra de Dios y permitirle que empiece a saturarte cambia tu actitud, tu experiencia, y tus percepciones.

El versículo 28 dice: “La tierra produce fruto por sí misma”. La tierra fue hecha para incubar la semilla, y para hacerla germinar y liberar esa vida. Tu corazón fue hecho para la Palabra de Dios—de veras. La Palabra de Dios fue creada para ser puesta en tu corazón. El solo hecho de tomar la Biblia y abrazarla, o ponerla encima de tu mesita para el café, o llevarla contigo no tiene ninguna virtud. No libera el poder en tu vida. Tú tienes que tomar la Palabra, convertirla en una semilla, y plantarla en tu corazón. Cuando haces eso tu corazón está diseñado para llevar fruto en sí. Cambiará automáticamente la manera como las cosas funcionan en tu vida. El versículo continúa diciendo: “Primero la hoja, luego la espiga, y después el grano maduro en la espiga”. Esto implica que hay etapas o fases de crecimiento y madurez. Todo el tiempo hay personas que me abordan y que expresan que Dios les va a dar algo muy bueno, algo santo con lo que yo puedo estar de acuerdo. Pero si esas personas nunca han hecho nada, nunca han convertido a alguien al Cristianismo, puedo garantizarte que no van a tener un ministerio en la radio o la televisión en unas cuantas semanas.

Tienes que hacer las cosas por partes. Hay etapas para recibir algo de Dios, y eso es lo que esta parábola está ilustrando. En primer lugar, tienes que empezar, luego viene la esperanza, y luego la fe, y después eso produce resultados. Siempre hay etapas hacia la victoria. Nadie va a pasar de cero a mil kilómetros por hora inmediatamente. Aunque sea un deseo virtuoso, no va a funcionar de esa manera. La Escritura está mostrando que el reino de Dios es como una semilla. La Palabra tiene que ser plantada en tu corazón, y el crecimiento se da por etapas: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga. El siguiente versículo dice: “Y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado” RVR 1960. Hay etapas, pero finalmente llegará el tiempo de la fertilidad y de la madurez.

El punto principal se establece en el versículo 35, “Ese día, caída ya la tarde, les dijo: Pasemos al otro lado”. Jesucristo les había estado enseñando todo el día acerca del poder de la Palabra, de que la Palabra es como una semilla, y cómo ésta libera la vida de Dios en sus vidas. Les había estado enseñando eso por lo menos con diez parábolas, así que les puso una prueba. Él les dijo: “Muy bien, aquí está la Palabra del Señor—pasemos al otro lado del lago”. Él no dijo: “Subámonos a la barca, avancemos hasta la mitad del lago, para después ahogarnos”, sino que dijo: “Pasemos al otro lado”. Después se subió a la barca y se durmió. La historia dice que se levantó una gran tempestad y que el agua anegaba la barca. Tienes que recordar que no era un crucero con camarotes en los cuales Jesucristo estaba seco sin saber qué estaba sucediendo. Era una barca sin cubierta y Jesucristo estaba dormido, balanceándose en el agua. La razón por la que esto es importante es porque Él estaba consciente de lo que estaba sucediendo, pero Él seguía tratando de dormir. Los discípulos se molestaron, se acercaron a Él, y le dijeron: “¡Haz algo! ¡Agarra una cubeta y desagua! ¡Rema, haz algo! ¡Tú no estás haciendo tu parte!” 

Hoy por hoy muchas veces la gente hace lo mismo con Dios y dicen: “Dios, ¿por qué no has hecho algo?” Dios sí hizo algo. Él ha suministrado todo lo que necesitamos por medio de la expiación del Señor Jesucristo. Él produjo Su Palabra y nos ha dado todas estas semillas. Nuestra tarea es sembrarlas en nuestros corazones, y meditar en eso hasta que se libere la vida. Pero los discípulos querían despertar a Jesucristo y decir: “¿Por qué no estás haciendo algo?” Él se levantó, reprendió el viento y las olas, y sobrevino una gran calma. Luego se volteó y le dijo a sus discípulos: “¿Por qué tienen tanto temor? ¿Cómo no tienen fe?” Él no dijo: “Señores, lo siento. Debí haber hecho algo”. No, Su parte era enseñarles la Palabra y darles las promesas. Dios ha provisto todo por medio de la venida de Jesucristo a esta tierra. Él ya te dio todo lo necesario para tener éxito en cada área de tu vida, a manera de semilla en la Palabra. Todo lo que tienes que hacer es tomar las semillas de la Palabra de Dios y plantarlas en tu corazón al leerlas, meditar en ellas, pensar en ellas, y permitirles que echen raíz en tu interior. Conforme haces eso, serás capaz de levantarte y de detener las tormentas en tu vida. 

Yo creo que la voluntad de Dios para esos discípulos era que ellos tomaran la enseñanza que Él les había dado y que dijeran: “Pasemos al otro lado”. Ellos pudieron haber dicho: “De acuerdo a todo lo que Él nos enseñó hoy, ésta es una promesa. El mismísimo Creador del universo dijo pasemos al otro lado, mas no dijo lleguemos hasta la mitad para ahogarnos allí”. Pudieron haber tomado esa palabra, combinarla con fe, y reprender el viento y las olas. Eso es exactamente lo que Jesucristo dijo: “Hombres de poca fe, ¿por qué dudaron?” ¿Sabes qué? Tenemos que creer la Palabra de Dios para actuar conforme a ésta.


PREGUNTAS PARA LA LECCIÓN

1. Lea Mateo 13:19. Si no plantamos la Palabra de Dios en nuestros corazones, ¿qué le sucederá?
______________________________________________

2. Lea Josué 1:8.  ¿Cuándo deberíamos meditar en la Palabra de Dios?
______________________________________________

3. Lea Juan 6:63. De acuerdo a este versículo, la Palabra de Dios es ______________________________________ .

4. Lea Mateo 4:4. La humanidad no debe vivir de comida solamente sino de________________________________ ____________________________________________ 
.
5. Lea Efesios 6:17. ¿La Palabra de Dios es como cuál arma?
______________________________________________

6. ¿Una espada puede hacerle daño a su enemigo?
______________________________________________

7. Lea Romanos 8:6. Cuando le damos el lugar correcto a la 
Palabra de Dios en nuestras vidas, tendremos ___________ .

8. Lea 2 Corintios 3:18. Aquello en lo que ponemos nuestra atención es lo que nos impregnará. ¿En qué deberíamos poner nuestra atención?
______________________________________________


VERSÍCULOS RELACIONADOS CON LAS PREGUNTAS

MATEO 13:19 – A todo el que oye la palabra del reino y no la entiende, el maligno viene y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino.

JOSUÉ 1:8 – Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.

JUAN 6:63 – El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

MATEO 4:4 – El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. RVR 1960

EFESIOS 6:17 – Tomad también el YELMO DE LA SALVACIÓN, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.

ROMANOS 8:6 – Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz.

2 CORINTIOS 3:18 – Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.




miércoles, 24 de diciembre de 2014

Como Nace la Fe para Salvación

Como Nace la Fe para Salvación


Así que fe viene de lo que se escucha, y lo que se escucha viene a través de la Palabra de Dios (que es el mensaje de Cristo).
- Romanos 10:17 (Biblia Expandida de Fe)

La Biblia al Día lo coloca de una manera muy interesante: "Mas la fe nace cuando se presta atención a las Buenas Noticias acerca de Jesucristo."

La palabra fe en este versículo es el término griego pistis. Su significado primario es una firme persuasión, una convicción basada en lo oído. En el Nuevo Testamento se usa siempre para la fe en Dios o en Cristo, o en las cosas espirituales (Vine).

La fe nace o tiene su origen en algo que escuchamos.

Me acuerdo cuando empece a trabajar en la AFP Integra, me presenté a una entrevista de trabajo y me contrataron. Me dijeron que me iban a dar una cantidad de dinero de sueldo en quincena y a fin de mes. Además me dieron una tarjeta de débito para retirar en esas fechas mi sueldo.

Yo iba a trabajar confiado sabiendo que en quincena y fin de mes iba a recibir mi sueldo, no tenía ninguna duda de ello. Había creído en mis empleadores y estaba totalmente convencido que iban a cumplir su palabra.

Así es como nace la fe; tú oyes la Palabra de Dios y te dejas convencer por ella.

Aquí el término griego para palabra es rhema.

Vine lo define de esta manera: "El significado de rhema, en su distinción de logos, queda ejemplificado en la instrucción a tomar «la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios» (Efesios 6:17); aquí la referencia no es a la Biblia entera como tal, sino al pasaje individual de las Escrituras que el Espíritu trae a nuestra memoria para su utilización en tiempo de necesidad, siendo el prerrequisito de ello la lectura habitual y memorización de las Escrituras." 

La palabra rhema nos habla de algo específico, no algo general sino algo puntual.

Cuando estaba en el colegio llevaba una serie de cursos; historia, geografía, matemáticas, religión, arte, educación física, entre otros. Cuando tenía examen de matemáticas no me ponía a estudiar historia sino a la hora del examen iba a desaprobar. Tenía que estudiar matemáticas.

En el contexto de Romanos 10 se está hablando acerca de la salvación por medio de Jesucristo. Entonces para recibir vida eterna debemos escuchar y creer el Evangelio de Jesucristo.

En las diversas versiones de la Biblia se intercambian palabra de Dios y palabra de Cristo. Y esto ocurre según el manuscrito que hayan utilizado para la traducción. Por ejemplo, las Biblias que utilizan elTextus Receptus (como la Reina Valera 1960) traducen Dios (Theos) y las que utilizan Westtcott – Hort(como la Biblia de las Américas) traducen Cristo (Christos).

Veamos algunas versiones para comprobar esto:

Así que la fe viene de la predicación escuchada, y esta predicación se hace en virtud de la palabra de Cristo (Serafin de Ausejo).

Mas la fe nace cuando se presta atención a las Buenas Noticias acerca de Jesucristo (Biblia al Día).

¿Lo ves? La fe sigue al mensaje, y el mensaje es el anuncio del Mesías (Nueva Biblia Española).

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Reina Valera 1960).

Entonces, podemos concluir que la fe para salvación nace cuando escuchamos la predicación de la Palabra de Dios que trata específicamente acerca de Jesucristo.

viernes, 3 de enero de 2014

Realidades de la Nueva Creación 7 - La Renovación de la Mente

La Renovación de la Mente


Romanos 12:1-2
1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Nuestro espíritu fue renacido pero nuestra alma debe ser renovada.

La palabra griega para transformaos es metamorphoo de donde viene nuestra palabra metamorfosis, Vine la define así:

METAMORPHOO: cambiar en otra forma (meta, implicando un cambio, y morphe, forma), se usa en Voz Pasiva  para los creyentes, en Romanos 12:2, “transformaos,” la obligación de experimentar un cambio completo que, bajo el poder de Dios, encuentra su expresión en el carácter y la conducta; morphe hace hincapié en el cambio interior, schema (ver suschematizo, el verbo precedente en ese verso) hace hincapié en el cambio exterior, el tiempo presente continuo indica que es un proceso; en 2 Corintios 3:18 se describe a los creyentes siendo “transformados a su imagen” (la de Cristo con todas Sus excelencias morales), cambio que es efectuado por el Espíritu Santo.

La palabra para renovación es anakainosis que significa hacer nuevo (ana, de nuevo u otra vez, kainos, nuevo, no reciente pero diferente), renovar. 

Vine lo define así:

Es usada en Romanos 12:2, “la renovación (de vuestro entendimiento),” es el ajuste de la visión moral y espiritual, y del pensamiento hacia la mente de Dios, la cual es designada para tener un efecto transformador sobre la vida; este pasaje en Romanos hace hincapié en la voluntad de responder por parte del creyente.

Es al creyente a quien le corresponde renovar el entendimiento, no a Dios.

La palabra entendimiento es nous, que Vine la define así:

Nous: mente, generalmente hablando denota el centro de la conciencia reflexiva, incluyendo las facultades de percepción y entendimiento, y las de sentimientos, juicio y determinación.

Veamos Romanos 12:2 en otras versiones para tener una idea más amplia:

Nuevo Testamento de Arcas y Fernández
No os amoldéis a los criterios de este mundo. Dejaos transformar; renovad vuestro interior de tal manera, que sepáis apreciar lo que Dios quiere, es decir, lo bueno, lo que le es agradable, lo perfecto.

Biblia Latinoamericana
No sigan la corriente del mundo en que vivimos, sino más bien transfórmense a partir de una renovación interior. Así sabrán distinguir cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto.

Biblia del Pueblo de Dios
No tomen como modelo a este mundo. Por el contrario, transfórmense interiormente renovando su mentalidad, a fin de que puedan discernir cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Biblia Castilian
No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad, para que lleguéis a comprobar lo buena, grata y perfecta que es la voluntad de Dios.

Dios Habla Hoy
No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir,lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

The Message
No te vuelvas tan ajustados a tu cultura que encajes en ella sin siquiera pensarlo. En vez de eso fija tu atención en Dios. Serás cambiado desde tu interior. Fácilmente reconocerás lo que Él quiere de ti, y rápidamente responderás. A diferencia de la cultura que te rodea, siempre arrastrándote a su nivel de inmadurez; Dios sacará lo mejor de ti; desarrollando en ti una bien formada madurez.

Estos es lo que hablamos acerca de renovar la mente; la cultura que vivimos y los moldes y patrones del mundo en que vivimos nos están alejando de lo mejor que Dios tiene para nosotros; nos impiden crecer, madurar y alcanzar la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas.

Por eso debemos cambiar nuestra baja manera de pensar; y transformarla, renovando nuestra mente, pensando como Dios piensa, por esos caminos más altos que están escritos en Su Palabra.

Dios quiere que hagamos una metamorfosis; así como un feo gusano se convierte en una bella mariposa; convirtamos nuestra mente pervertida por la forma de pensar del mundo en una mente madura que camina y conoce la perfecta voluntad de Dios.

Salmo 23:3
3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre

Salmo 23:3 (Biblia de las Américas)
3 El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre.

Salmo 23:3 (Nácar Colunga)
3 Recrea mi alma, me guía por las rectas sendas por amor de su nombre.

Salmo 23:3 (Palabra de Dios Para Todos)
3 Él renueva mi alma. Me lleva por buenos caminos para mostrarme lo bondadoso que es.

Salmo 23:3 (Reina Valera 1865)
3 Hará volver mi alma: guiarme ha por sendas de justicia por su nombre.

Salmo 23:3 (Reina Valera 2000)
3 Convertirá mi alma; me guiará por sendas de justicia por su nombre.

Aquí vemos varios significados de la palabra que Reina Valera tradujo como confortar; en realidad el significado es más profundo; la palabra hebrea usada, shub, significa voltear, devolver, restaurar; y ese es el sentido que le dan las otras versiones de la Biblia.

No nos habla de un sentimiento de comodidad, como parece mostrarnos la palabra confortar, sino que nos habla de un cambio más radical y profundo: recrear, restaurar, renovar, hacer volver, convertir.

Esta palabra me recuerda lo que hacía mi abuelita que era una mujer muy hábil y emprendedora.

Me acuerdo que los sillones de la sala de estar tenían la tela desgastada; así que ella fue, compró nueva tela, quitó completamente la antigua tela, quedando solo con el esqueleto del sillón, y finalmente colocó la nueva tela.

Al final se veía un sillón nuevo, pero en realidad no estaba nuevo, estaba renovado o restaurado.

¿Cómo renovamos o restauramos nuestra mente?

En Santiago 1:21 vemos como funciona este proceso:

Santiago 1:21
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

En este pasaje vemos el proceso de la renovación de la mente, a traves de las palabras desechar e implantar. La palabra desechar es apotithemi, la cual Vine define así:

APOTITHEMI, sacarse de uno (apo, de, y tithemi, poner, colocar, establecer), sacarse, desechar, dejar de lado, denota en la voz media, sacarse de uno, echar fuera, alejar.

Vemos mucha similitud con la idea que nos da Romanos 12:2 cuando nos habla de una metamorfosis; para hacer un cambio es necesario desechar algo.

La otra palabra, implantar, también tiene que ver con esto, pues ya que hemos sacado algo debemos colocar algo. La palabra implantar es emphutos la cual define Vine de esta manera:

EMPHUTOS, implantado, o enraizado (de emphuo, implantar), es usada en Santiago 1:21, “implantada,” la palabra de Dios una “palabra enraizada,” una palabra cuya propiedad es enraizarse como una semilla en el corazón.

Para palabra se usa logos, una palabra que ya conocemos y significa, la Palabra de Dios como un todo. Es decir nos habla del estudio continuo de la Palabra, como una herramienta para que nuestra mente sea renovada.

Un alma salva, es una mente restaurada o renovada por la Palabra de Dios.
           
Si quieres renovar tu mente, debes colocar la Palabra de Dios en ella, para que ya no pienses como piensa el mundo, sino como Dios lo hace.

2 Pedro 2:1-1
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones,
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.

Debemos depositar la Palabra de Dios en nuestras vidas para de esa manera renovar nuestras mentes y poder salvar nuestras almas.

Proverbios 23:7
7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él...

La importancia de la renovación de la mente es que nosotros nos convertimos en aquello en lo cual pensamos en nuestro interior.

Isaías 55:8-9
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos

Como vimos al principio, los pensamientos de Dios son mayores y más altos que los nuestros; Dios sabe todas las cosas y conoce el plan que tiene para nuestras vidas; así que debemos empezar a pensar lo que dice la Palabra y no lo que dice nuestra mente.

Santiago 1:22-25
22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

La Palabra de Dios es la que nos muestra lo que somos, por eso debemos ir continuamente a ella para poder guardarla y hacerla, y convertirnos finalmente en lo que ella dice que somos. 

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

La clave del éxito en la vida es la meditación de la Palabra de Dios, esa es la clave para la renovación de la mente, estar colocando de día y de noche la Palabra de Dios en nuestra mente, para así guardarla y hacerla.

La meditación es sencillamente, colocar algo de manera continua en nuestra mente, ¿Qué colocamos? La Palabra de Dios.

Deuteronomio 6:6-9
6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

La clave de la meditación es pasar tiempo hablando la Palabra, pegándola en las paredes de tu casa, repetirla en todo momento, la Palabra de Dios todo el día.

Es como un amigo, que tenía que llevar un curso muy difícil  y trabajoso en la universidad, así que empezó a colocar versos por todo su cuarto, en las paredes, en el techo, en todo lugar imaginable e inimaginable.

Si se sentía tentado a flojear un poco él miraba el techo de su cuarto donde decía en letras grandes: “Mira a la hormiga perezoso” (Proverbios 6:6-8).

Cuando terminó ese ciclo en la universidad, estaba completamente agotado, pero había aprobado el curso con una nota alta.

Tomemos la Palabra de Dios, coloquémosla en nosotros y meditemos en ella, así pensaremos como Dios piensa y viviremos una vida más alta.

miércoles, 1 de enero de 2014

Realidades de la Nueva Creación 5 - El Aspecto Legal y el Aspecto Vital de la Palabra de Dios

El Aspecto Legal y el Aspecto Vital de la Palabra de Dios

 

2 Pedro 1:3-4
3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 
4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

2 Pedro 1:3-4 (Nueva Versión Internacional)
3 Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.
4 Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina.

Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, todo lo necesario para vivir como Él manda, y todas ello lo encerró en su Palabra.

Esto significa que al pasar tiempo en su Palabra creceremos hasta alcanzar todas las bendiciones que Dios nos dio.

Efesios 1:3
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Este verso nos dice que todas las promesas y bendiciones de Dios son legalmente nuestras.

Hay dos aspectos de la Palabra de Dios en nuestras vidas:

El aspecto legal y el aspecto vital

El aspecto legal nos dice que todas las bendiciones y promesas de Dios son legalmente nuestras.

El aspecto vital nos habla de poder experimentar en nuestras vidas lo que legalmente nos pertenece.

El hecho de que las promesas de la Palabra nos pertenezcan legalmente no significa que las experimentemos en nuestras vidas.

Como vimos en Hechos 20:32: “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.” Es decir, la Palabra tiene poder para sobreedificarnos pero somos nosotros los que debemos hacer algo.


8 Cosas que debemos entender para experimentar el aspecto vital de la Palabra de Dios en nuestras vidas

Para poder experimentar las promesas de Dios en nuestras vidas debemos entender que confiabilidad, respaldo y autoridad tiene la Palabra.

Lo primero que debemos entender es que Jesús y su Palabra son uno.

Juan 1:1,14
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

En este pasaje la palabra verbo es logos que significa: palabra. 

La Palabra hecha carne es un titulo del Hijo de Dios, el cumplimiento del título logos, es la manifestación personal de toda la deidad, no solo una parte de la naturaleza divina.

1 Juan 1:1
1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida.   

Aquí Jesús es llamado el logos de vida.

Entonces podemos ver que Jesús es la Palabra de Dios. Por eso, el lugar que le damos a la Palabra de Dios en nuestras vidas es el lugar que le damos a Dios en nuestras vidas.

Lo segundo que debemos entender es que el poder de Dios está encerrado en su Palabra.

Hebreos 1:1-3
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 
2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Aquí palabra es rhema, que se define: “El significado de rhema a diferencia de logos esta ejemplificado en la orden de 'tomar la espada del espíritu que es la Palabra de Dios,' que está en Efesios 6:17, la referencia aquí no es a toda la Biblia en conjunto (como en logos). sino a las porciones individuales de la Escritura que el Espíritu nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo el almacenar regularmente la Escritura en nuestra mente.”

Logos nos muestra lo que la Palabra es en esencia, rhema lo que la Palabra puede hacer por nosotros.

El poder que hay en la Palabra se desata a través del rhema.

Lo tercero que debemos entender es que la Palabra es verdad.

Juan 17:17
17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

El logos de Dios es la verdad de Dios.

Números 23:19
19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

Si Dios dijo algo en Su Palabra, es un hecho que va ha suceder.

Lo cuarto que debemos entender es que la Palabra de Dios no cambia.

En Mateo 24:35, Marcos 13:31 y Lucas 21:33  dicen lo mismo: 

Mateo 24:35
35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

El logos de Dios nunca cambia.

Santiago 1:16-17
16 Amados hermanos míos, no erréis. 
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Dios no cambia, ni varía ni se muda, Él siempre es el mismo.

Hebreos 13:8
8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

Jesucristo, la Palabra viva, no ha cambiado, por tanto la Palabra de Dios sigue vigente hoy.

Lo quinto que debemos entender es que la Palabra trae las cosas de Dios al mundo natural.

Hebreos 11:3 
3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Hebreos 11:3 (Biblia del Pueblo de Dios)
3 Por la fe, comprendemos que la Palabra de Dios formó el mundo, de manera que lo visible proviene de lo invisible.

Hebreos 11:3 (Biblia Castilian 2003)
3 Por la fe sabemos que los mundos y los tiempos fueron organizados por la palabra de Dios, de suerte que de lo invisible surgiera lo visible.

Hebreos 11:3 (The Message)
3 Por la fe podemos ver que el mundo fue llamado a existencia por la palabra de Dios, lo que vemos fue creado por lo que no vemos. 

Este verso que vemos es bien claro, el mundo y todo lo que conocemos fue formado por la Palabra de Dios, creando las cosas que se ven de las que no se veían.

Dios llamó al mundo a la existencia con sus palabras tal como vemos en Génesis.

Génesis 1:1-3
1  En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
2  Y la tierra estaba desordenada y vacía,  y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo,  y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
3  Y dijo Dios: Sea la luz;  y fue la luz.

Si vemos todo el capítulo 1 de Génesis veremos que Dios habló 7 veces para hacer su creación y cada vez que Él habló fue formado algo.

Su Palabra tiene poder creador.

Lo sexto que debemos entender es que la Palabra de Dios tiene poder para reproducirse en nosotros.

La parábola del sembrador es una muestra clara de cómo la Palabra de Dios puede llegar a reproducirse en nosotros.

Lucas 8:11
11  Esta es,  pues,  la parábola: La semilla es la palabra de Dios.

Mateo 13:19
19  Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende,  viene el malo,  y arrebata lo que fue sembrado en su corazón.

Veamos ahora como es que esa semilla de la Palabra crece en nuestro corazón.

Marcos 4:26-29
26  Decía además: Así es el reino de Dios,  como cuando un hombre echa semilla en la tierra;
27  y duerme y se levanta,  de noche y de día,  y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.
28  Porque de suyo lleva fruto la tierra,  primero hierba,  luego espiga,  después grano lleno en la espiga;
29  y cuando el fruto está maduro,  en seguida se mete la hoz,  porque la siega ha llegado.

La Palabra tiene poder para reproducirse en nosotros y dar fruto.

Le séptimo que debemos entender es que para que la Palabra se vuelva real en nosotros debemos vivirla.

Nosotros no podemos llegar a vivirla si es que no la conocemos.

Juan 8:31-32
31  Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra,  seréis verdaderamente mis discípulos;
32  y conoceréis la verdad,  y la verdad os hará libres.

Para poder ser verdaderos discípulos de Jesús debemos conocer y permanecer en Su Palabra.

Santiago 1:21-25
21  Por lo cual,  desechando toda inmundicia y abundancia de malicia,  recibid con mansedumbre la palabra implantada,  la cual puede salvar vuestras almas.
22  Pero sed hacedores de la palabra,  y no tan solamente oidores,  engañándoos a vosotros mismos.
23  Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella,  éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
24  Porque él se considera a sí mismo,  y se va,  y luego olvida cómo era.
25  Mas el que mira atentamente en la perfecta ley,  la de la libertad,  y persevera en ella,  no siendo oidor olvidadizo,  sino hacedor de la obra,  éste será bienaventurado en lo que hace.

Este pasaje es bien claro; no solo debemos recibir la Palabra sino que debemos convertirnos en hacedores de ella; debemos vivirla para que se vuelva una realidad en nosotros.

Josué 1:7-9
7  Solamente esfuérzate y sé muy valiente,  para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó;  no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra,  para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
8  Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley,  sino que de día y de noche meditarás en él,  para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;  porque entonces harás prosperar tu camino,  y todo te saldrá bien.
9  Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente;  no temas ni desmayes,  porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Esta orden que Dios le dio a Josué sigue vigente para nosotros; debemos oír la Palabra, guardarla y hacerla, solo así la haremos una realidad en nuestra vida y producirá el fruto deseado.

Lo octavo que debemos entender es que debemos permanecer en la Palabra.

Juan 15:7
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Debemos de permanecer en los Rhemas de Dios.

Colosenses 3:16
16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

El logos de Dios debe habitar ricamente en nosotros. Es nuestra responsabilidad el pasar tiempo en la Palabra de Dios.

Al habitar y permanecer en la Palabra de Dios vamos a poder conocer el aspecto legal de la Palabra y sabremos que hacer para experimentar el aspecto vital de ella.


Cómo Pasar del Aspecto Legal de la Palabra de Dios al Aspecto Vital en Nuestras Vidas 

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Esta es la clave para experimentar el aspecto vital en nuestras vidas.

1. Tener la Palabra de Dios siempre en nuestra boca.

2. Meditar la Palabra de Dios de día y de noche.

3. Guardar la Palabra en nuestro corazón.

4. Hacer lo que dice la Palabra de Dios.

martes, 31 de diciembre de 2013

Realidades de la Nueva Creación 4 - Sobreedificándonos en la Palabra de Dios

Sobreedificándonos en la Palabra de Dios


Hechos 20:32
32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.

Hechos 20:32 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
32 Ahora os encomiendo a Dios y a su mensaje de amor; un mensaje que tiene fuerza para que todos los consagrados a Dios crezcan en el espíritu y alcancen la herencia prometida.

Hechos 20:32 (Biblia Latinoamericana)
32 Ahora los encomiendo a Dios y a su Palabra portadora de su gracia, que tiene eficacia para edificar sus personas y entregarles la herencia junto a todos los santos.

Hechos 20:32 (Biblia del Pueblo de Dios)
32 Ahora los encomiendo al Señor y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y darles la parte de la herencia que les corresponde, con todos los que han sido santificados.

La Palabra de Dios tiene poder para sobreedificarnos y darnos herencia junto con los santificados, es decir con todos los creyentes.

La palabra griega que se usa para sobreedificar es epoikodomeo que según Vine significa construir sobre, sobreedificar, edificar encima (epi, sobre). 

Esta palabra es la suma de otras tres: epi que significa encima o sobre; oikos que significa una casa; y, domo, una edificación. De ahí podemos ver que epoikodomeo significa construir una casa sobre una edificación.

La Biblia del Pueblo de Dios  nos da la idea más clara cuando dice “construir el edificio”.

Las bases ya fueron colocadas ahora solo debemos construir encima.

1 Corintios 3:10-15
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 
11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 
12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 
13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 
14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 
15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Jesucristo es la base o fundamento sobre el cual debemos pararnos, pero nuestra responsabilidad es edificar encima de Él.

1 Pedro 2:1-5
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 
2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 
3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor. 
4 Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 
5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 

Nosotros somos una casa espiritual que debe ser edificada o construida, no es algo que dependa de Dios, sino que es algo que depende de nosotros.

La palabra griega que se usa para desear es epipotheo que significa tener un deseo muy intenso, un deseo muy ardiente.

Es como el deseo de un joven que se enamora por primera vez no puede esperar la hora para poder ver a su amada.

La palabra para crecer es auxano que significa crecimiento, incremento, aumento.

Y salvación es soteria que nos habla de todas las bendiciones concedidas a los hombres en Cristo a través del Espíritu. Es la liberación, preservación y protección del peligro y mal material y temporal.

De ahí podemos ver que si queremos recibir todas las bendiciones de Dios debemos desear ardientemente y meternos a fondo en la Palabra de Dios.

La única manera de crecer y sobreedificarnos es depositar la Palabra de Dios en nuestro interior.